Bryan Castillo.22 octubre, 2018
29/10/2017. Tibás. Estadio Ricardo Saprissa. Se realiza el partido entre el deportivo Saprissa y la Alajuelense, en el cual el marcador fue con victoria para los morados de 2 a 0. En la foto Wilmer López entrenador de Alajuela. Foto Adrián soto.
29/10/2017. Tibás. Estadio Ricardo Saprissa. Se realiza el partido entre el deportivo Saprissa y la Alajuelense, en el cual el marcador fue con victoria para los morados de 2 a 0. En la foto Wilmer López entrenador de Alajuela. Foto Adrián soto.

Luis Castillo López, un joven que fue asesinado el 20 de junio del 2003 frente al centro comercial Real Cariari en Heredia, se caracterizaba por ser liguista de hueso colorado.

De acuerdo con sus familiares, su ídolo fue el exvolante Wílmer López, quien no se cansó de cosechar éxitos en la casa manuda.

Nos dimos a la tarea de buscar a López para que le enviara un mensaje a los familiares de Luis y sin dudarlo aceptó.

“Para mí es un orgullo que yo fuera la figura deportiva de Luis, eso para mí es de mucha felicidad, pero no es justo que unos desgraciados le quiten la vida a una persona trabajadora que se vino de Guanacaste para buscar un mejor futuro”, comentó el rojinegro.

“A uno le duele todo esto porque acaban con la vida de una persona trabajadora por un asalto o por lo que fuera, sencillamente esas cosas no tienen perdón de Dios”, continuó el ídolo rojinegro.

Aunque no conoce a los familiares de Luis, el Pato dijo estar con ellos de corazón, pues la muerte de un ser querido es dolorosa.

“Lo que les puedo decir a los papás y a sus hermanas es que se sientan satisfechos por el hijo honesto que tuvieron, que lo sigan recordando como el gran ser humano que fue y aunque pasen los años y duela más, que sepan que él los sigue cuidando”, añadió.

López le mandó un abrazo solidario a los parientes de Luis, además les agradeció por tomarlo en cuenta en este espacio para recordar a una persona que luchó por mejorar su calidad de vida alejándose de sus seres queridos.

“Estas cosas de alguna manera, aunque sea difícil, lo alegran un poco a uno porque por lo menos le pudimos dar una alegría a alguien que ya no está aquí”, dijo Wílmer.