Han pasado 92 días desde que la vida de Francis Chaves Fonseca se apagó en Villa Bonita, en Alajuela, cuando se dirigía a trabajar en motocicleta, como lo hacía todos los días.
Sin embargo, para su familia el tiempo no ha traído respuestas, sino más preguntas, incertidumbre y una dolorosa sensación de abandono.
Su hermano, Hugo Chaves, conversó con La Teja y confesó que cada día que pasa sin conocer quién fue el conductor que, aparentemente, hizo un giro en “U” y desencadenó el accidente, es una nueva herida para todos.
“Ha sido muy dura la ausencia de mi hermana, pero para nosotros es como si el caso estuviera archivado. Nunca dieron con el primer carro y el conductor del segundo carro declaró y quedó libre. No sabemos qué dijo, qué declaró, ni nos van a decir”, dijo con tristeza.
Francis tenía 46 años y aquella madrugada del 8 de abril salió de su casa rumbo al trabajo. Según la investigación preliminar, un vehículo blanco realizó una maniobra en “U” que colisionó a la motociclista.
Tras el impacto, otro automóvil que venía detrás la atropelló. El chofer de este segundo vehículo abandonó la escena, aunque días después se presentó ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y rindió declaración.
Mientras tanto, el conductor del primer carro continúa sin ser identificado.
La familia de Francis se aferró durante semanas a la esperanza de conseguir alguna grabación que ayudara a esclarecer los hechos.
Hugo explicó que tocaron puertas y pidieron ayuda para obtener videos de cámaras de seguridad cercanas al lugar del accidente, pero no tuvieron éxito.
“Desgraciadamente, no dimos con el video y no sabemos si el OIJ lo logró, pero yo creo que hay un Dios que es justo”, expresó.
La incertidumbre ha sido uno de los golpes más difíciles de sobrellevar.
Los Chaves no saben qué ocurrió exactamente aquella madrugada ni qué declaró el conductor que sí se presentó ante las autoridades. Tampoco conocen si existen nuevas pistas o avances en la investigación.
Aun así, se resisten a perder la fe.
“Yo creo que Dios pone todo en su lugar”, comentó Hugo.
El dolor por la ausencia de Francis sigue presente en cada reunión familiar, en cada fecha especial y en las rutinas que quedaron incompletas desde aquella mañana.
No obstante, Hugo asegura que la tragedia también les dejó una enseñanza: permanecer unidos.
“Bendito Dios, éramos muy unidos y esta tragedia más bien nos fortaleció más. Obviamente, hay días duros, pero Dios es nuestra fortaleza”, aseguró.
Sus palabras dejan ver una mezcla de tristeza y esperanza. Tristeza porque la mujer alegre, trabajadora y responsable que conocían ya no está; esperanza porque creen que algún día podrán ver a la justicia encargarse del responsable.
Mientras ese momento llega, la familia sigue esperando que aparezca el conductor que, según las pesquisas iniciales, habría provocado el accidente.
“No buscamos venganza, queremos respuestas. Queremos saber qué pasó y que quien tenga responsabilidad responda. Mi hermana no merecía morir así”, dijo Hugo.
El caso continúa bajo investigación del OIJ, que mantiene abiertas las diligencias para esclarecer la dinámica del accidente y determinar las responsabilidades correspondientes. Ellos aseguran que la investigación sigue avanzando.
Entre tanto, en la casa de los Chaves pesa el vacío que dejó una maravillosa hija con su madre, pues el tiempo parece haberse detenido aquella madrugada de abril.
Si alguna persona fue testigo del accidente, puede llamar al 800-8000645 de la línea confidencial del OIJ; cualquier información, por más pequeña que sea, es muy valiosa para el OIJ.


