La incertidumbre que sobrecoge desde hace varias semanas a la familia de José Manuel Paniagua Ortiz, el joven de 18 años desaparecido en Liberia, se convirtió ahora en una angustia aún más difícil de soportar.
Los familiares recibieron una noticia que jamás imaginaron escuchar: la madre del muchacho tuvo que someterse a pruebas forenses de ADN para determinar si un cuerpo localizado es el de su hijo.
Aunque solicitar muestras genéticas a los familiares es un procedimiento habitual del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) cuando se investigan desapariciones y existen cuerpos sin identificar, para la familia el proceso representa una espera llena de dolor e incertidumbre.
Una tía del joven conversó con La Teja y confesó que los últimos días han sido una verdadera pesadilla para todos.
“Nosotros queremos encontrar a mi sobrino con vida. Él es un muchacho bueno y amado por todos nosotros. Estamos viviendo una pesadilla. Este país ya no puede seguir así con tanta violencia”, expresó con la voz quebrada.
La mujer explicó que hace varios días las autoridades les informaron sobre el hallazgo de un cuerpo y que, debido al estado en el que fue encontrado, era necesario realizar estudios científicos para confirmar su identidad.
Según les explicaron existen posibilidades de que se trate de José Manuel, pero hay que descartarlo, motivo por el cual la familia intenta aferrarse a la esperanza mientras espera el resultado de los análisis.
“Nos dicen que las posibilidades son muchas, pero yo sigo teniendo fe en Dios de que no sea él”, aseguró.
La tía contó que el único dato que les brindaron es que el cuerpo fue encontrado en el cantón de Bagaces, en Guanacaste.
Ante esta información, La Teja consultó al OIJ, cuyos voceros confirmaron que el pasado 26 de junio, a la 1 p. m., recibieron el reporte de unos aparentes disparos en la comunidad de El Arbolito, en Bagaces.
Cuando los agentes llegaron al sitio localizaron el cuerpo de una persona completamente calcinada.
“Hasta el momento, no se ha podido identificar ni determinar si corresponde a un hombre o una mujer”, indicó el Organismo de Investigación Judicial.
Precisamente, el avanzado estado de calcinación del cuerpo obliga a los forenses a realizar estudios científicos complejos, por lo que los resultados podrían tardar varias semanas para salir.
Espera devastadora
La espera mantiene devastada a la familia de José Manuel, que asegura sentirse atrapada en el miedo de no saber qué ocurrió.
La desaparición de José Manuel fue reportada luego de que se le perdiera el rastro el pasado 16 de junio en el barrio Corazón de Jesús, en Liberia.
Desde entonces, familiares, amigos y vecinos han recorrido diferentes comunidades, compartido fotografías en redes sociales y atendido cada información que reciben con la esperanza de encontrar alguna pista.
Sin embargo, todas las alertas han terminado siendo falsas.
Ilusión se va y solo queda frustración
En días anteriores, la misma tía había contado a La Teja que cada llamada les devuelve la ilusión por unos minutos, pero después solo deja más frustración.
“Nos dicen que lo vieron en algún lugar y salimos de inmediato, pero al llegar nos damos cuenta de que no era él. Es muy duro vivir así”, relató.
La familiar también recordó que José Manuel había sido víctima de una agresión meses atrás, cuando fue apuñalado, además de haber recibido amenazas, circunstancias que aumentan el temor de la familia, ya que la desaparición se dio días antes de que tuviera que ir a un juicio por la agresión que sufrió.
A pesar de todo, quienes mejor lo conocen insisten en describirlo como un joven tranquilo, muy cercano a su familia y consentido.
“Lo único que queremos es que aparezca con vida y abrazarlo otra vez”, concluyó su tía.
El OIJ mantiene la investigación y solicita a cualquier persona que tenga información sobre el paradero de José Manuel Paniagua Ortiz o algo relacionado con su caso que se comunique de forma confidencial a la línea 800-8000-645.


