Más de seis meses lleva el juicio por el secuestro y homicidio de William Sean Creighton Kopko, un empresario estadounidense radicado en Costa Rica.
El debate, que se realiza en la sala 3 del Tribunal Penal de Goicoechea, es quizás uno de los más lentos de los últimos años.
Durante este largo tiempo han recibido testigos, pero también se han dado una serie de atrasos, el más reciente ocurrió esta semana, cuando uno de los imputados dijo, por medio de su abogado, que denunció ante la Inspección Judicial supuestos tratos crueles e inhumanos de las juezas a cargo del juicio, Ivannia Delgado, Mercedes Muñoz y Adriana Tenorio.
El denunciante es de apellido Martínez Chacón, alias Buda. La denuncia la dio a conocer su abogado Máximo Miranda, quien agregó que tenía diferencias de criterio con su cliente, quien incluso había recibido asesoría por parte de otro defensor.
En Inspección Judicial confirmaron que recibieron la queja, de momento no existe acusación y el caso se encuentra en trámite.
Tampoco trascendieron los detalles de los supuestos maltratos que el acusado dice haber vivido en estos seis meses.
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José Alberto Monterrosa, defensor de otro de los imputados, también se unió a la queja contra las juezas, entre los puntos que él detalló fue que un día los mantuvieron en audiencia hasta pasadas las 4:30 de la tarde, cuando a las 4 p.m. se supone que cierran los juzgados. No obstante, otro Tribunal le aclaró que los horarios son un tema administrativo y que las partes pueden seguir avanzando el proceso pasada la hora de cierre.
Monterrosa también sostuvo que las juezas tuvieron una falta contra el acusado de apellido Ford Dowman, a quien lo tuvieron que separar de los demás y llevará un juicio por aparte, debido a que la defensora pública de él tuvo un quebranto de salud y la incapacitaron 18 días. La falta es que, según el abogado, a Ford lo mantuvieron dentro de la sala sin defensor mientras recibieron prueba nueva.
Mencionó que estas situaciones rompieron el principio de imparcialidad y que ya no confiaba en las decisiones de las juezas.
Estas recusaciones obligaron a traer a otros jueces para que resolvieran si Ivannia Delgado, Mercedes Muñoz y Adriana Tenorio debían o no seguir con el juicio.
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Jalón de orejas para parte acusada
Los jueces Ericka Calvo, Gabriela Cordero y Sergio Quesada analizaron la reacusación y rechazaron los alegatos, tanto del acusado Martínez como del abogado Monterrosa, por eso ordenaron que el juicio continuara como debía ser.
No obstante, antes de que dieran esta resolución, el abogado de la familia de Creighton, Erick Ramos, expresó que estos contratiempos que ha realizado la parte acusada son únicamente con el fin de que el proceso se declare ineficaz.
“...Simplemente esto ha sido un juego para consumir y consumir el tiempo, ya lo dije, en este proceso voy a poner a un asistente a revisar todas las veces en que los imputados piden ir al baño, en que se sienten mal, que tienen dolor de cabeza, que tal cosa, aquí simplemente lo que se ha tratado y procurado de alguna forma es que este proceso se declare ineficaz”, señaló Ramos.
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Toda está situación ocurrió el lunes anterior y pese a que intentaron anularlo, el debate ha seguido estos días. De momento se desconoce cuándo podrían terminar el juicio que inició desde el 9 de agosto del 2021.
Creighton fue visto por última vez con vida el 24 de setiembre del 2018, un año después su cuerpo fue hallado en Quepos. Los acusados por su ataque son un pizzero con un bachillerato en Derecho, apellidado Morales Vega; su mamá de apellidos Vega Aguirre; la abuela de este, apellidada Aguirre Leal; un tío él, de apellidos Vega Aguirre. Además de la novia de Morales, de apellidos Solís Chaves.
A este grupo de acusados se les suman otras seis personas de apellidos Martínez Chacón, Sanabria Abarca (maestra), Sánchez Gamboa, Ford Dowman, Jirón López y Medrano Vargas (los dos últimos son oficiales de Tránsito)


