Sucesos

Allison Bonilla: Un ‘amor eterno’ que vivirá para siempre en el corazón de su valiente mamá

Los restos de la joven al fin descansan en paz, fueron sepultados en el cementerio de Birrisito en Paraíso

Fue imposible que no se humedecieran los ojos de las personas que escucharon la canción “Amor eterno” a la salida del funeral de Allison Bonilla.

El dolor que se veía en la mirada de Yendry Vásquez, mamá de la joven, era profundo. Las frases de la canción, en la voz de Rocío Durcal, le llegaban al alma; sin embargo, el roble de mujer se mantuvo firme durante este domingo, en el que al fin pudo despedir a su hija.

En todo momento estuvo al lado de su pequeña: cuando la funeraria entregó su cuerpo, en la vela, camino al templo la acompañó en la carroza funeraria, durante la misa siempre estuvo cerca y en el cementerio. Doña Yendry sufrió y lloró, pero a la vez le agradeció a Dios que le permitiera, por fin, despedir a Allison luego de siete meses de angustia y desesperación.

Pero esta mamá no estuvo sola, muchos familiares, amigos y vecinos estuvieron con ella dándole muestras de cariño y palabras de apoyo, incluso compartiendo sus lágrimas.

Desde las 3 a.m. de este domingo, un grupo de allegados salió a adornar con bombas las calles de Ujarrás por las que luego pasaría una caravana llena de amor.

A las 9:30 de la mañana, Allison salió de su casa por última vez. Cuando sacaron su ataúd, decenas de personas que la esperaban afuera aplaudieron para desearle un feliz viaje.

La caravana hasta el templo de Paraíso duró poco más de hora y media y durante todo el camino las sirenas de las motos que escoltaban el cuerpo anunciaron el paso de la joven.

Camino de lágrimas

El desfile de carros pasó por el camino en el que aquel trágico 4 de marzo la joven desapareció. El puente en el que Allison fue vista por última vez estaba lleno de globos blancos este domingo.

El pueblo entero se volcó, quienes tienen carro formaron parte de la caravana y los demás salieron a sus portones para rendir respeto a los restos de la alegre muchacha, quien es recordada por todos con cariño.

Al llegar al templo, fueron pocos los familiares que pudieron entrar por los protocolos sanitarios debido a la pandemia. Solo ingresaron quienes tenían un tiquete.

La misa fue celebrada por el obispo de Cartago, monseñor Mario Enrique Quirós, quien dijo que el crimen de Allison golpeó a todo un país y le pide a Dios que le dé fortaleza a doña Yendry y a toda su familia.

Decenas de personas se quedaron en las afueras del templo y desde ahí se unieron a la despedida. A la salida de la misa, la mamá de Allison tenía su maquillaje corrido por las lágrimas, pero su espíritu seguía fuerte porque sabía que aún faltaba llevar los restos de su única hija al cementerio de Birrisito.

Aunque a la salida del templo cayeron unas gotas que parecían indicar que el cielo también lloraba por la muerte de la joven, luego el cielo se aclaró y permitió que el entierro transcurriera en calma y bajo el sol.

La llegada al cementerio fue a las 2:30 de la tarde. Al sepultar a su muchacha, la mamá también enterró todo el dolor que la atormentó durante los seis meses que no supo nada del paradero de su pequeña, además de los terribles recuerdos de cuando hace un mes le dijeron que su hija estaba en un basurero clandestino.

Lucha no acaba

Los familiares de Allison dicen que la lucha no acaba, ahora que la joven descansa en paz esperan que la justicia haga su parte y que el asesino de la joven pague por lo que hizo.

Hasta el momento, el único sospechoso del crimen es un hombre de apellido Sánchez, de 28 años y conocido como Sukia. Él es vecino de Ujarrás y, en apariencia, fue quien agarró por la fuerza a la muchacha el día en que desapareció y luego la habría asesinado.

Rodrigo Araya, abogado de la familia de la víctima, dijo que cuando se dio la detención, Sukia confesó el crimen, dijo que había abusado sexualmente de Allison y que la mató a golpes.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) allanó la casa de Sánchez meses atrás y revisó su carro. Los exámenes forenses determinaron que en la cajuela del vehículo había rastros de sangre de la joven, prueba que fue fundamental para su detención, la cual se dio el 2 de setiembre.

El sospechoso está descontando seis meses de prisión preventiva.

Rocío Sandí

Rocío Sandí

Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana; Periodista de la Universidad Internacional de las Américas, con experiencia en Sucesos, Judiciales y Nacionales. Antes trabajó en La Nación y ADN Radio.