Adrían Galeano Calvo.27 diciembre, 2020
Los chiquitos tuvieron un poco de felicidad en medio del momento tan difícil por el que pasan. Foto cortesía Roy Vega.
Los chiquitos tuvieron un poco de felicidad en medio del momento tan difícil por el que pasan. Foto cortesía Roy Vega.

Los compañeros de la taxista informal Yendry Hernández Rueda, quien fue asesinada de un balazo en la cabeza el pasado 18 noviembre, se unieron para llevarle un poco de alegría a los tres pequeños hijos de la mujer durante esta Navidad.

Así lo contó Roy Vega, quien junto con los demás taxistas informales de Puerto Viejo de Sarapiquí, en Heredia, se pusieron la mano en el corazón y en el bolsillo para llevarles unos regalitos a los tres chiquitos de 11, 5 y 2 años.

“Ella siempre se caracterizó por tener un gran corazón para ayudar, porque cuando algún compañero fallecía o tenía una emergencia era de las primeras que estaba colaborando, siempre estaba pendiente. Nosotros no quisimos darle la espalda y mucho menos a sus hijos”, contó.

“También recibimos ayuda de personas que nos colaboraron con regalitos, más que todo gracias a la publicación de La Teja”, dijo Roy Vega.
Los más pequeñitos fueron quienes más disfrutaron al abrir los regalos. Foto cortesía Roy Vega.
Los más pequeñitos fueron quienes más disfrutaron al abrir los regalos. Foto cortesía Roy Vega.

Vega explicó que la idea de hacer una caravana navideña a la casa de los niños se dio luego de que él los escuchó hablando sobre lo emocionados que estaban por la llegada de la Navidad, pero esa ilusión se apagó por lo que le ocurrió a Yendry.

Los taxistas visitaron a los pequeños este 24 de diciembre en horas de la mañana. La caravana estuvo encabezada por el mismísimo Colacho, quien llegó con un saco repleto de juguetes.

“Yo me disfracé de Colacho para sorprenderlos, el disfraz lo conseguí por medio de varias amistades y los niños se alegraron mucho al verme”, dijo Vega.

Además de llevarles muchos carritos y otros juguetes, los transportistas también les compraron confites, manzanas y uvas, pero lo que más les gusto fueron las pizzas que les dieron, pues los hizo recordar a su mamá, quien siempre que podría les llevaba un pedacito de pizza.

Los más pequeñitos fueron quienes más disfrutaron al abrir los regalos. Foto cortesía Roy Vega.
Los más pequeñitos fueron quienes más disfrutaron al abrir los regalos. Foto cortesía Roy Vega.

“Para mí fue algo muy emocionante, fue tanta la alegría que sentí, como si fuera el papá de ellos. La pasamos muy bonito, ellos se sentaron a abrir los regalitos con su familia y estaban demasiado contentos”, dijo Vega.

Roy dijo que él y sus compañeros seguirán muy pendientes de los niños, así como de ayudar a sus abuelitos para que puedan construir el cuartito que necesitan para cuidar de los pequeños, razón por la cual toda donación será bien recibida.

Si usted desea ayudar a la familia de Yendry para construir el cuarto que necesitan los hermanitos puede comunicarse con don Rigoberto Avendaño, padrastro de Yendry, al al 6191-1609 o con Roy Vega al 6415-4146.

En cuanto al homicidio, hasta el momento las autoridades no han detenido a ningún sospechoso.

El día del crimen la Fuerza Pública capturó a un hombre apellidado González, de 21 años, pero en menos de 24 horas fue dejado en libertad, ya que no lograron vincularlos con los asesinatos de Yendry y Mario Chavarría, quien era cliente de la taxista.