Adrían Galeano Calvo.25 agosto
Erick y Sandra son novios desde hace 2 años. Foto cortesía Erick Siles.
Erick y Sandra son novios desde hace 2 años. Foto cortesía Erick Siles.

Como un ángel, así es como muchos describen a Erick Siles, un hombre que hace hasta lo imposible por estar siempre al lado de su amada novia, Sandra Hernández, a la cual cuida día y noche desde que sufrió un trágico accidente.

Erick y Sandra son novios desde hace 2 años, tiempo en el que vivieron muchas experiencia, pero la prueba más dura vino el pasado 25 de mayo cuando Hernández, quien es corredora profesional desde hace 8 años, fue atropellada por un carro mientras entrenaba en una calle lateral a la ruta 27 en Santa Ana.

“Yo fui el primero en enterarme, ocurrió como a las 5:45 de la mañana; sin embargo, a mí llegó el mensaje del hospital por medio del teléfono de ella tipo 8:30 de la mañana, me dijeron que me presentara a Emergencias y ahí fue cuando la vi en una cama inconsciente”, recordó.

Sandra sufrió lesiones muy graves en su cerebro, por lo que pasó mes y medio en coma inducido hasta que finalmente despertó, pero lamentablemente ya no es la misma de antes.

“Ella tiene un grado de conciencia muy bajo, no habla, no entiende órdenes como que mueva un pie o una mano, tiene los brazos en muy malas en condiciones y apenas puede moverlos un poquito. Hoy en día prácticamente hay que atenderla como una bebé”, explicó Erick.

Golpe muy duro

A Siles se le vino el mundo encima con esta situación, sobre todo porque él y Sandra ya estaban haciendo planes de boda para el próximo año, pues tenían la ilusión de formar una familia junto a las dos hijas de ella, de 18 y 15 años.

“Sí, me ha afectado mucho emocionalmente, porque un día teníamos todo en la mano, proyectos de vida, familia y de un momento a otro ya no los tenemos”, añadió.

Sandra sigue recibiendo terapia física en el Cenare. Foto cortesía Erick Siles.
Sandra sigue recibiendo terapia física en el Cenare. Foto cortesía Erick Siles.

Ante una situación así de difícil es posible pensar que otro hombre habría dejado a Sandra para continuar con su vida, pero este no fue el caso de Erick, quien más bien se ha convertido en el sostén de su amada y su familia.

“Sonara ilógico, pero la amo más ahora, el amor ha crecido mucho más y no pienso por nada del mundo abandonarla, me estoy guardando para ella porque siento en mi interior que ella me necesita”.

Erick pasa prácticamente sus días cuidando de Sandra, se encarga de bañarla, cambiarla y alimentarla, también recibe la ayuda de la hija mayor y de su suegro, don Johnny.

“Hablé con la mamá de Sandra, ella vivía en Upala y hace un mes se pasó a vivir a la casa de Sandra, el tema es que ella tiene 66 años y con todo el amor del mundo nos esta ayudando, pero le cuesta mucho”.

Mucha ayuda

Con ayuda de la Caja y otras donaciones, la familia de Sandra ha acondicionado un poquito su casa; sin embargo, aún necesitan ayuda, pues Hernández era quien llevaba sustento a su casa trabajando en una tienda y con los premios que ganaba en las carreras.

Según contó Erick, lo que más les urge es una silla de ruedas, pues el trámite con el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) podría tardar hasta 3 años.

“Yo le pido a Dios que le regrese su conciencia, porque ella no depende de una terapia o un medicamento depende de la mano de Él”, dijo Erick Siles, novio de Sandra.

“Es una silla especial a la medida de ella, de acuerdo a sus extremidades, si tuviéramos el dinero uno va y la compra, pero esa silla anda entre los ¢2 millones. También necesitamos una silla de baño, que esa cuesta como ¢200 mil”, contó Siles.

Además, necesitan hacer una rampa de cemento, de al menos 40 metros, hasta la entrada de la casa de Sandra, pues es muy difícil sacarla de la vivienda cuanto tiene alguna cita; sin embargo, hacer este trabajo cuesta casi ¢2 millones.

Don Johnny contó que Sandra empezó a correr por la admiración que sentía hacia él. Foto cortesía Erick Siles.
Don Johnny contó que Sandra empezó a correr por la admiración que sentía hacia él. Foto cortesía Erick Siles.

Por este motivo la familia de la corredora esta organizando un bingo para recaudar fondos, el cual se llevará a cabo el próximo sábado 31 de agosto a la 1 p.m. en el salón comunal de Piedades de Santa Ana.

El costo del catón será de mil colones y habrán premios de ¢50 mil, ¢30 mil y ¢25 mil entre otros.

Confían en la justicia

Johnny Hernández, papá de Sandra, contó que el conductor que la atropelló está plenamente identificado e incluso ya existe un proceso legal en su contra; sin embargo, no quiso entrar en mayores detalles, solo aseguró que confía en que Dios y las autoridades le harán justicia a su hija.

“Imagínese, como me puedo sentir, yo trato de decirle a Dios que me dé sabiduría, que no permita que el odio encuentre un espacio en mi corazón en contra de esa persona (conductor)”dijo.

Si usted desea ayudar a Sandra de alguna forma puede contactar a Erick al teléfono 8551-4820 o a don Johnny al 7070-4027. Las donaciones también puede hacerlas en la cuenta del BAC 933112609 a nombre de Erick Siles.

Hernández, quien también es un reconocido corredor, dijo que toda la responsabilidad la tiene el conductor, pues señaló que Sandra era una deportista experimentada que sabía como cuidarse en las calles, sin embargo, ella nada podía hacer ante un sujeto que perdió el control de su carro.

Don Johnny finalizó diciendo que más allá de lo legal el ahora está interesado en buscar ayuda para darle una mejor calidad de vida a su hija.