Adrían Galeano Calvo, Edgar Chinchilla.19 octubre
Don Antonio era muy conocido y querido en el pueblo. Foto Edgar Chinchilla.
Don Antonio era muy conocido y querido en el pueblo. Foto Edgar Chinchilla.

El estruendo causado por un portón que cayó al suelo provocó que dos asaltantes se asustaran y empezaran a disparar a lo loco, acabando así con la vida del dueño de un bar y su joven ayudante.

El hecho ocurrió este sábado a eso de la 1:15 de la mañana en el sector de El Futuro en La Tigra de San Carlos, Alajuela, específicamente dentro del local El Bar de Toño.

La Policía Judicial identificó a los fallecidos como Antonio Jiménez Díaz, de 72 años y dueño del bar; y Rodolfo Corella Arce, de 29 años.

De acuerdo con la versión del OIJ, los hechos se dieron cuando los dos maleantes, que andaban encapuchados, llegaron a asaltar el negocio que ya estaba siendo cerrado por don Antonio y su ayudante.

Aparentemente, las víctimas estaban cargando un portón de metal que iban a colocar en el comercio, pero al escuchar los gritos de los asaltantes se asustaron y lo dejaron caer al suelo. Los bichos confundieron el portonazo con un ataque y respondieron a plomazos.

Uno de los balazos alcanzó a herir a don Antonio en la cabeza, mientras que Corella recibió un balazo en la espalda. Pese a los esfuerzos de los cruzrojistas ambos fallecieron en el lugar.

El OIJ revisó los alrededores del bar en busca de evidencias. Foto Edgar Chinchilla.
El OIJ revisó los alrededores del bar en busca de evidencias. Foto Edgar Chinchilla.

Las autoridades también investigan otra versión que señala que supuestamente en el bar se encontraba una mujer que era pareja de Corella y los bichos intentaron agredirla, por lo que Jiménez y el joven salieron a defenderla y fue ahí cuando se dieron los disparos.

La Policía Judicial confirmó que los asaltantes huyeron sin llevarse nada.

Trascendió que don Antonio era un educador pensionado y como siempre le había gustado el negocio de los bares decidió poner uno en su propiedad, el cual abrió hace aproximadamente 10 meses.

“Don Antonio siempre fue un gran amigo, era un comerciante muy empunchado y se destacó por ser una persona muy respetada y querida por todos”, dijo Gerardo Céspedes, amigo del señor.

Céspedes además dijo que todos en la comunidad están muy consternados, pues se trata de un pueblo muy tranquilo en el donde nunca había ocurrido un caso similar a este doble homicidio.