Sucesos

Asaltantes golpean brutalmente y amarran a sacerdote dentro de casa cural en Cariari

Iglesia de Cariari pide a las autoridades más esfuerzos para frenar tanta delincuencia.

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El padrecito de la iglesia de Campo 2 recibió una fuerte golpiza. Foto: R. Montero (reiner Montero)

El sacerdote Adalberto Dorati fue brutalmente golpeado durante a un asalto a la casa cural, en Cariari de Pococí, según informó la Diócesis de Limón la mañana de este lunes 16 de mayo.

“Este domingo de forma violenta el párroco de Campo 2 de Cariari, Adalberto Dorati, fue víctima de un asalto a su casa de habitación, donde fue agredido brutalmente y a Dios gracias se encuentra bien y en proceso de recuperación. Agradecemos las muestras de solidaridad, su oración y cercanía por nuestro hermano”, dijo monseñor Javier Román Arias, obispo de Limón.

Según trascendió, el sacerdote estaba durmiendo cuando se escuchó un estruendo y los sospechosos entraron a la vivienda, los hombres andaban pasamontañas y lograron entrar al cuarto del cura después de agarrar la puerta a patadas.

Los maleantes le pegaron al padre en la cabeza, el rostro y el cuerpo, lo maniataron y arrasaron con todo lo que pudieron, luego se dieron a la fuga.

Se presume que los asaltantes pensaron que el padrecito tenía la platica que se recogió en las fiestas de San Isidro Labrador que se realizaron el domingo 15 de mayo en la comunidad, ya que hubo muchas actividades para recolectar fondos.

El OIJ informó que se robaron dos computadoras, dos celulares uno de ellos propiedad del cura y ¢600.000 de unas ofrendas.

El padre se la jugó para salir a pedir ayuda y fue trasladado al Hospital de Guápiles donde le dieron la salida a las 4 de la mañana de este lunes. Una hora después él ya estaba poniendo la denuncia en el OIJ.

Geovanna Dorati, hermana del padre, asegura que ella se dio cuenta de lo ocurrido porque una vecina vio el comunicado de la Diócesis de Limón y les aviso.

Geovanna, quien vive en Cartago, nos contó que a su hermano le dieron la casa cural hace poco, y que el asalto fue pasada la medianoche.

“Está muy golpeado en la cara, lo encañonaron con arma y lo amarraron, él no tiene ni un año de ser el párroco de esa iglesia. Le tuvieron que hacer como tres puntadas en la cabeza”, dijo Geovanna.

El padre es el tercero de cinco hermanos, y su familia pudo conversar con él este lunes porque otro padrecito les hizo el favor de comunicarlos por medio de su celular.

“Todavía nos sabemos cuánto tiempo lo incapacitaron o si se va venir para acá. Sé que mi hermana va a llevar a mi mamá el fin de semana a verlo porque ella se angustia mucho, nos sentimos preocupados por la inseguridad allá”, dijo Geovanna.

En el comunicado, la iglesia dejó ver la creciente ola de crímenes, robos y asesinatos en las diferentes zonas de la provincia.

“Nos envuelve un clima de inseguridad, por eso valorando la labor que realiza la Fuerza Pública, con todo respeto les pedimos mayores esfuerzos para dar seguridad a los vecinos que en su gran mayoría son personas trabajadoras, honradas y amantes de la paz, pero lamentablemente unos pocos delincuentes mancillan la imagen de nuestro país”, dice la iglesia.

Adalberto Dorati es el padrecito que resultó golpeado. Foto: Suministrada por Keyna Calderón. (Suministrada por Keyna Calderón)

“Limón se nos va de las manos y no podemos permitirlo, con la ayuda de Dios y la acción de todos comenzando por las autoridades, lo podemos recuperar, en espera que sea esta una oportunidad para seguir unidos y continuar trabajando juntos por la paz y la justicia”.

Doña Rita Ordóñez, vecina de la comunidad estaba como agua para chocolate por lo que le ocurrió al padre.

“Es el colmo, ya esto es lo último, los maleantes no respetan nada, ni la casa de Dios ni a sus representantes, no tenían porque golpearlo así, el padre no es un delincuente como ellos, es increíble que algo así pase. Ojalá no se les ocurra venir de nuevo por aquí porque les vamos a dar una leñateada que no se van a poder ni sentar, esta comunidad está cansada de la delincuencia, si asaltan a un padre que es una figura de respeto qué no hacen con uno. Ojalá los atrapen y que el padre se cure pronto, estamos muy preocupados por él”, dijo.

*Colaboró Reiner Montero, corresponsal.

Silvia Coto

Silvia Coto

Periodista de sucesos y judiciales. Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo. Labora en Grupo Nación desde el 2010.

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