Alejandra Portuguez Morales.9 abril, 2019

El atroz asesinato del empresario hotelero Geovanny Soto Ruiz de 52 años y de sus dos hijos, Mauricio y Enmanuel Soto Soto, de 29 y 20 años podría encontrar justicia en los Tribunales de Nicaragua, pues en los de Costa Rica el caso se cerró.

El triple crimen fue descubierto en La Fortuna de San Carlos, el sábado 9 de febrero del 2013. El papá era el dueño del hotel Mountain Paradise, que está en La Palma.

En el país se realizaron dos juicios contra dos hombres identificados como José López Carmona y Moisés Francisco Sándigo Fernández. El primero fue en julio del 2014 y el segundo en setiembre del 2016.

Geovanny Soto Ruiz, de 52 años y sus dos hijos Mauricio y Enmanuel Soto Soto, de 29 y 20 años fueron asesinados en febrero del 2013. Foto: Archivo GN
Geovanny Soto Ruiz, de 52 años y sus dos hijos Mauricio y Enmanuel Soto Soto, de 29 y 20 años fueron asesinados en febrero del 2013. Foto: Archivo GN

En el primer debate, los jueces absolvieron a los acusados debido a una deficiente investigación por parte de las autoridades. En noviembre del 2015 el Tribunal de Apelación de Sentencia de San Ramón anuló la absolutoria y ordenó un nuevo debate.

En el segundo proceso el Tribunal dejó libre a López, mientras que contra Sándigo giraron una orden de captura internacional porque no se presentó al debate, a él lo declararon reo rebelde.

En ese segundo juicio los jueces dijeron que el OIJ incurrió en un mal manejo de evidencia y que la mayoría de testigos no fueron claros.

El martes 26 de marzo de este año, Sándigo fue detenido por las autoridades pinoleras en Nueva Guinea, Nicaragua por lo que este mismo mes inició el proceso judicial contra él allá.

Moisés Francisco Sándigo Fernández (camisa azul) enfrenta el juicio en Managua, Nicaragua. Foto: Cortesía para LT
Moisés Francisco Sándigo Fernández (camisa azul) enfrenta el juicio en Managua, Nicaragua. Foto: Cortesía para LT
50 testigos

La Oficina de Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales (OATRI) del Ministerio Público confirmó el juicio y dijo que están coordinando las declaraciones de 50 personas.

Adela Cardoza Bravo, jueza de Managua escuchó por medio de una videoconferencia los testimonios y las pruebas contra Sándigo, relacionado con el crimen.

El fiscal auxiliar nicaragüense Juan Herlin Jarquín Rosales, señaló que cuenta con suficientes evidencias para demostrar la culpabilidad del acusado, como huellas digitales encontradas en los automóviles robados a las víctimas y en el bus con el que pretendieron entrar al hotel.

Hasta el momento las autoridades no han dicho cuáles fueron las verdaderas causas del ataque contra la familia.

El acusado fue exempleado

La oficina de prensa del Poder Judicial de Nicaragua afirmó mediante un comunicado que de acuerdo con la investigación, Sándigo, junto con otras dos personas habrían secuestrado al empresario y luego lo obligaron a llamar a sus dos hijos para que llegaran donde fueron atacados.

“Los secuestradores pretendieron ingresar a bordo de una microbús al hotel donde años antes Sándigo Fernández había trabajado. El guarda de seguridad no abrió el portón del local, al notar la actitud extraña del empresario, quien con un gesto señaló a sus captores en los asientos traseros del vehículo.

“Minutos más tarde, el acusado y sus cómplices se dirigieron a la casa del empresario con la intención de robarse los artículos. En este sitio la víctima fue vista por última vez con vida”, explica el comunicado del Poder Judicial nicaragüense.

Los cuerpos de Geovanny y Mauricio tenían signos de tortura y fueron degollados. A ellos los encontraron en un trillo cerca del río Arenal, en el viejo camino entre La Fortuna y Monterrey de San Carlos. Geovanny recibió 35 puñaladas y dos disparos en la cabeza, mientras que Mauricio recibió 22 tiros.

Enmanuel apareció dentro de una buseta, camino a las cataratas del río Fortuna, con cuatro balazos.

El asesinato de Geovanny Soto Ruiz y sus hijos Mauricio y Enmanuel Soto Soto, se descubrió el 9 de febrero del 2013. Foto: Archivo GN
El asesinato de Geovanny Soto Ruiz y sus hijos Mauricio y Enmanuel Soto Soto, se descubrió el 9 de febrero del 2013. Foto: Archivo GN
Viuda y mamá prefiere no hablar mucho

Doña María Soto, esposa y mamá de las víctimas dijo vía telefónica que prefería no conversar del tema, pues la afecta mucho.

“Aquí (en Costa Rica) me dieron el caso cerrado y ahora no sé qué sigue. Esto es un tema muy duro y delicado para mí”, expresó la fuerte mujer.

Agregó que quizás el abogado de la familia, Lisandro Valverde, se podría referir al tema, sin embargo, prefirió no dar el número de teléfono.

Me ha tocado trabajar muy duro, esto es un tema muy delicado para mí, María Soto, viuda y madre

Geovanny era oriundo de Santa Cruz, Guanacaste, pero durante mucho tiempo se fue a vivir a La Fortuna de San Carlos donde formó una familia.

La fiscalía nicaragüense afirma que tiene pruebas como huellas dactilares que habrían quedado en la buseta propiedad de las víctimas. Foto: Archivo GN
La fiscalía nicaragüense afirma que tiene pruebas como huellas dactilares que habrían quedado en la buseta propiedad de las víctimas. Foto: Archivo GN