El estadounidense Marc Fleming, de 72 años, llegó a Costa Rica para disfrutar de su jubilación, pero terminó siendo víctima de un homicidio que ahora tiene como sospechosa a una joven de apellido Ortiz, de 22 años, conocida como la Asesina del bikini.
La mujer, quien supuestamente se desempeñaba como dama de compañía, habría conocido al extranjero por medio de una plataforma digital o alguna referencia, según explicó Vladimir Muñoz, subdirector interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
“La víctima aparentemente por algún medio digital o referencia conoce a Ortiz, la recoge en las cercanías de playas del Coco, la lleva en su vehículo hasta un apartamento que él había adquirido no hace mucho tiempo”, detalló Muñoz.
El investigador también señaló que Fleming contaba con importantes recursos económicos y tenía un poder adquisitivo considerable.
Ortiz fue detenida este martes 27 de octubre, exactamente un mes después del homicidio del estadounidense, ocurrido en Costa Rica. Su captura representa un avance en la investigación de un caso que acabó con la vida de un hombre que había venido al país para disfrutar de una nueva etapa de su vida.
Además de estar jubilado, Fleming se dedicaba a fabricar quillas, conocidas también como aletas, para tablas de surf, un oficio relacionado con uno de sus intereses.
Los registros de la Dirección General de Migración y Extranjería permiten reconstruir parte de sus últimos movimientos. El estadounidense ingresó a Costa Rica el 25 de marzo anterior y salió del país el 21 de setiembre. Sin embargo, regresó el 24 de setiembre, apenas tres días antes de ser asesinado.


