Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, y un exfutbolista apellidado Corrales, conocido como Motor y señalado como presunto integrante de la banda narco, mantenían una comunicación constante a través de distintas aplicaciones de mensajería.
Lo que más llama la atención es que en esas conversaciones una palabra se repetía una y otra vez: “Nike”. Sin embargo, según la investigación, ninguno de los dos hacía referencia a zapatos de la reconocida marca deportiva, sino que ese término tendría un significado muy distinto dentro de la organización criminal.
Así lo revela el expediente judicial del caso Riverside, el cual señala que dentro de la banda de López esa palabra se usaba como una clave para referirse a la cocaína y así no dejar en evidencia el negocio narco ante una intervención telefónica de las autoridades.
Uno de los ejemplos, extraídos del celular decomisado a López, se dio en abril del año pasado, cuando este y Motor conversaron sobre un aparente negocio.
“En la misma secuencia, se introduce explícitamente la temática ilícita mediante el mensaje: ‘Jefe, el amigo que te conté de los Nike que le conseguí la otra vez, lo que evidencia una referencia directa a un tercero previamente abastecido con la sustancia denominada ‘Nike’ (cocaína). A continuación, el mensaje “Ocupa 250 por wallet” situación que establece de manera concreta una cantidad económica requerida, sugiriendo un monto de 250 unidades monetarias a ser transferidas por medio de billetera electrónica, mecanismo que permite efectuar transacciones de forma anónima", detalla el expediente.
En esa misma conversación Motor le dice a López: “Ellos te pagarían antes de que yo recoja”, lo que indica una coordinación logística en la que el pago se realiza anticipadamente por parte de terceros, mientras que Corrales sirve como intermediario.
De acuerdo con el análisis del OIJ; Motor era una especie de intermediario entre la organización de Pecho de Rata y los posibles compradores de cocaína.
El exfutbolista también es ligado con la desaparición y posible homicidio de un hombre apellidado Aguilar Fonseca, de quien no se sabe nada desde enero del año pasado.


