Adrían Galeano Calvo.18 junio
La banda le tendió una trampa a Quesada para asesinarlo en un mirador. Foto: Cortesía de OIJ
La banda le tendió una trampa a Quesada para asesinarlo en un mirador. Foto: Cortesía de OIJ

El OIJ detuvo a una banda de prestamistas ilegales conformada por 7 hombres y una mujer, como sospechosos de asesinar a un conductor de Uber, quien se negó a pagarles ¢10 mil diarios en intereses por un préstamo gota a gota que había sacado con ellos.

Los sospechosos fueron capturados gracias a 8 allanamientos realizados la mañana de este jueves 18 de junio en distintas comunidades de Naranjo y Grecia.

Entre los detenidos está el líder del grupo, de apellidos Herrera Ávila, de 35 años y conocido como Charlie Ruedas, junto a él fueron aprehendidos su hermano, apellidado Durán Ávila, de 41 años, y su primo, de apellidos Abarca Ávila y de 33.

A estos se suman el supuesto gatillero de la banda, de apellidos Quirós Reyes y de 23 años; un hombre apellidado Cascante Rojas, de 33; una mujer de apellidos Ramírez Rojas, de 27, y un joven de 17 años.

¢500 mil fue el préstamo gota a gota que el joven sacó con la banda.

Wálter Espinoza, director del OIJ, explicó que los bichos son relacionados con el homicidio de Jeison Quesada Murillo, de 22 años, quien fue asesinado a balazos el 9 de octubre del 2018 en un mirador en San Rafael de San Ramón, Alajuela.

“La investigación nos permitió establecer que el móvil probable de este homicidio se vincula con lo que se denomina como préstamos gota a gota”, dijo Wálter Espinoza, director del OIJ.
Bronca por intereses
El joven se ganaba la vida haciendo Uber con su carrito. Foto tomada de Facebook
El joven se ganaba la vida haciendo Uber con su carrito. Foto tomada de Facebook

La Policía Judicial explicó que el asesinato de Quesada estaría relacionado con un préstamo gota a gota de ¢500 mil que el joven había sacado con la organización criminal.

El préstamo gota a gota es cuando una persona pide un préstamo a un tercero con altas sumas de intereses, cuando la persona que saca el crédito no logra cumplir con los pagos es cuando suceden las amenazas y extorsiones.

Trascendió que por esa plata la banda le estaba cobrando intereses muy altos, de aproximadamente ¢10 mil diarios, lo que provocó varios enfrentamientos entre el joven y el grupo, especialmente con el hermano y primo de Charlie, quienes eran los encargados de amenazarlo para cobrar.

Por esta situación, aparentemente, la banda decidió ponerle una trampa a Quesada para así acabar con su vida.

“Trascendió que el día de los hechos, el gatillero, la mujer y el menor de edad, habrían solicitado un servicio de transporte al mirador ubicado en San Rafael de San Ramón, lugar donde aparentemente se cometió el homicidio”, informó el OIJ.

La Policía Judicial señaló que el grupo criminal también estaría siendo vinculado con otros delitos como amenazas agravadas, tentativas de homicidios, robos agravados y extorsiones.