Silvia Coto.12 mayo

Un youtuber fue condenado a dos años de prisión, además tendrá que pagar ¢50 millones a una doctora y pedir disculpas, esto solo por querer ganar algunos “likes” en su canal de Youtube.

El joven youtuber grabó el video cuando tenía 22 años. Foto: Archivo
El joven youtuber grabó el video cuando tenía 22 años. Foto: Archivo

El sentenciado, quien escuchó la pena el pasado 29 de abril en los Tribunales de Quepos, tras someterse a un proceso abreviado, es William Acosta Cubero, de 26 años, quien tenía el canal de Youtube: Willy TV, el joven es vecino de Quepos.

El delito por el que lo recetaron es captación indebida de manifestaciones verbales y el caso se llevó en el expediente 16-000548-0457-PE.

Los hechos que indignaron a muchos vecinos de Quepos ocurrieron en septiembre del 2016, cuando el muchachito les contó a sus seguidores que había sacado una cita en línea en el Hospital Max Terán Valls de la comunidad quepeña, para acudir al Ebais y pedir que le dieran mil condones.

En el video, que obviamente por el tortón que se jaló Acosta ya no está en Youtube, se ve cuando él cuenta que son las 8:10 de la mañana, y se sube a un carro como acompañante para que lo lleven al centro médico, incluso hace referencia que va tardísimo.

El video estaba titulado como “Comprando condones”.

“No vamos a comprar condones, solamente fue que saqué una cita para hacer este video, vamos a ir para divertirlos a ustedes. La idea es que la gente se cague de la risa”, dice el joven.

“No sé si me puedo meter en problemas por eso, todo por los míos y por los ‘likes’”, menciona en la grabación y pues sí, se metió en un problemón.

La doctora que atendió al joven nunca fue informada de que estaba siendo grabada.

En la grabación el joven le dice a la doctora: “Yo venía en busca de protección”, ella le pregunta si condones, a lo que él joven le responde afirmativamente.

La sentencia fue dictada en un proceso abreviado en Quepos. Foto: LT
La sentencia fue dictada en un proceso abreviado en Quepos. Foto: LT

La doctora en todo momento se muestra respetuosa, amable y muy atenta con el muchacho y le responde atentas sus consultas.

El sentenciado le dice a la funcionaria de la Caja que él necesita que le dé cinco condones por día.

“Tengo una novia que es ninfómona (un trastorno sicológico caracterizado por una obsesión con el sexo), necesito que me llene este bolso que ando”, dijo el joven, quien en varios momentos se reía.

La doctora le asegura que le va a dar condones, pero en una cantidad permitida. Y el joven asegura que está yendo a la consulta porque le sale muy caro estar comprando.

Ella incluso sale del consultorio para ver con cuántos condones le puede ayudar al muchacho.

“Ella va ir a preguntar cuánto es lo máximo que me van a dar porque me van a poner a cachete”, dijo el sentenciado animado en la grabación.

Cuando la doctora le dice que le va a dar 50 preservativos, él le dice que son poquitos y le menciona que quiere tener sus partes íntimas más grandes.

Poco después el joven editó el video y lo subió a su cuenta de Youtube y así fue como llegó a manos de la doctora, quien no dudó en poner la denuncia y recibió el apoyo de la Caja, ya que lo atendieron para ayudarlo y no para que el asunto se convirtiera en una burla.

En el 2017, la doctora, quien pidió protección de su imagen y identidad, fue entrevistada por Telenoticias, ella aseguró que se sintió indignada por la falta de respeto no solo para ella, sino para la institución y los usuarios, ya que le dieron la atención, los insumos y él usó todo para burlarse.

Ley aplicada

El artículo 198 del Código Penal que explica el delito de Captación indebida de manifestaciones verbales dice lo siguiente: “Será reprimido, con prisión de uno a tres años, quien grabe sin su consentimiento, las palabras de otro u otros, no destinadas al público o que, mediante procedimientos técnicos, escuche manifestaciones privadas que no le estén dirigidas, excepto lo previsto en la Ley sobre registro, secuestro y examen de documentos privados e intervención de las comunicaciones.

“La misma pena se impondrá a quien instale aparatos, instrumentos, o sus partes, con el fin de interceptar o impedir las comunicaciones orales o escritas, logren o no su propósito”.

En el caso de Acosta, por lo baja que es la pena no tendrá que ir a la cárcel, pero los jueces le advirtieron que ante la mínima conducta impropia deberá cumplir con la sentencia.

Las disculpas también serán para para un hijo de la doctora, pues ambos se vieron afectados por la situación. Además, no puede acercarse a 500 metros de la funcionaria.

Queda de lección

La abogada Yorleny Clarke, asegura que los youtubers deben tener mucha precaución ante el artículo 198 del Código Penal porque no se puede grabar a nadie si no se le pide permiso, a menos que se trate de alguien que está cometiendo un delito.

“Hay que tener mucho cuidado porque se pueden dar otros delitos como la difusión de hechos que no son ciertos, o delitos contra el honor como injurias que es cuando estoy diciendo algo falso sobre una persona, calumnias que es que estoy acusándola de un delito y es falso, o difamación para hacer llegar información de una persona que es falsa”, dijo la experta.

En La Teja tratamos de conversar con el joven sentenciado, pero fue imposible ubicarlo en los números que registra.