Silvia Coto.28 febrero
La noticia de la detención del sacerdote le cayó como un balde de agua fría este jueves a los vecinos de Santo Domingo. Foto: Silvia Coto
La noticia de la detención del sacerdote le cayó como un balde de agua fría este jueves a los vecinos de Santo Domingo. Foto: Silvia Coto

La tristeza y la sorpresa se apoderaron de muchos feligreses de la parroquia de Santo Domingo de Heredia después de que el sacerdote Manuel Guevara fuera separado de su cargo en dicha iglesia por una denuncia en su contra por abuso sexual a un menor de edad.

En el Facebook de la iglesia habían avisado al pueblo que el cura los dejaba para atender varios asuntos personales; sin embargo, el lunes se dio a conocer que la verdadera razón es que un joven, de 23 años, lo denunció de haber abusado de él cuando tenía 12 años. En ese entonces Guevara estaba en la iglesia de Coronado.

En el centro de Santo Domingo se sentía un ambiente extraño este jueves, la gente se detenía conversar sobre lo que ocurrió con el padre, algunos indignados, otros dolidos y también incrédulos y molestos.

La entrada y salida de gente a la parroquia se mantenía constante, pero al mediodía, cuando se dio a conocer que el OIJ detuvo al sacerdote, la iglesia quedó pelada.

“Nos extrañó mucho que el padre se fuera después de tantos años, en mi casa pensamos que seguro tenía algún padecimiento médico, porque ni despedida se le hizo. A mí la verdad me dolió porque siempre ha sido una buena persona con nosotros, los chiquitos le tienen mucho cariño, él siempre ha estado cercano a toda la comunidad.

"Me di cuenta de lo que pasó el martes y fue como que me cayera un balde de agua fría, pero la verdad no puedo juzgar, porque uno no sabe qué ocurrió. Aquí en la comunidad todo el mundo habla del tema, uno quisiera pensar que no es cierto, pero eso le toca a la justicia”, dijo un vecino de apellido Lizano quien contó que muchas veces se confesó con Guevara.

Algunos lugareños dicen que le han pedido mucho a Dios para que todo se resuelva. Foto: Silvia Coto
Algunos lugareños dicen que le han pedido mucho a Dios para que todo se resuelva. Foto: Silvia Coto

Doña Leandra Hernández tiene poco tiempo de vivir en Santo Domingo, apenas dos años; sin embargo, nos contó que por lo menos tres veces al mes iba a misa, por lo que la detención del padre la tomó por sorpresa.

“Estaba haciendo el almuerzo cuando dijeron en las noticias que lo capturaron por un abuso contra un menor. Yo pensé que apenas lo estaban investigando, pero para que ya lo hayan detenido es porque fue algo muy grave.

"En la mañana fui a comprar el pan y la gente estaba comentado sobre eso, luego fui un momentico a recoger un apartado y en la tienda la señora que tiende me comentó que si me había dado cuenta. Más que un chisme, creo que la gente está herida por el aprecio que se le tienen a los sacerdotes de la comunidad, y no porque sea culpable o inocente, sino porque aquí nunca se ha sabido de que él tuviera problemas o los hiciera, el fin de semana más bien hubo más gente en la misa”, dijo Hernández.

Así lucía la iglesia después de que trascendió la noticia de la detención del cura. Foto: Silvia Coto
Así lucía la iglesia después de que trascendió la noticia de la detención del cura. Foto: Silvia Coto

La mujer asegura que lo que más les duele es que el padre siempre había ayudado mucho a la comunidad.

“Uno no es nadie para juzgar, pero ojalá que las autoridades logren resolver lo que ocurrió después de tantos años”, dijo María de Los Ángeles Vargas, vecina.

“Ahora estos casos de padres y las iglesias es pan de todos los días, mucha gente le tiene cariño, pero bueno ahora él tendrá que responder a las autoridades y ojalá que se aclare esto”, dijo Hernández.

Doña María de Los Ángeles Vargas nació en Santo Domingo, ella tienes 71 años de vivir ahí, nos contó que la noticia de que el padre es sospechoso de abuso sexual le provocó una profunda tristeza, pues él siempre ha sido muy amable con ella y le ha dado ayuda espiritual, al igual que a otros miembros de su familia.

En la comunidad no dejan de comentar sobre lo ocurrido. Foto: Silvia Coto
En la comunidad no dejan de comentar sobre lo ocurrido. Foto: Silvia Coto

“La verdad a mí me hubiera gustado que él nos dijera lo que pasaba, porque la comunidad le abrió las puertas y eran años de cariño, uno ve que en otros países capturan a sacerdotes por estos casos y cree que están lejanos.

"Yo me vine temprano a la iglesia a prender una velita para pedir a Dios que le ayude al padre Manuel, para que la verdad se sepa sin importar lo que sea, y también para que ilumine al muchacho, que uno no sabe qué cosas ha pasado. Los papás deberían de enseñar a los hijos a no tener miedo de denunciar cuando algo así ocurra”, dijo Vargas.

Un cuidacarros de la zona aseguró que varia gente ha llegado a la iglesia con el fin de saber más sobre lo que ocurrió, pero en la parroquia solo han pedido oraciones para el cura y mucha prudencia por lo delicado del caso.

“Aquí a más de uno, como dicen, se le fue la quijada al suelo cuando se dio cuenta, la gente de aquí es muy creyente y están dolidos, hay que ver al final que pasa cuando la policía haga la investigación”, dijo el cuidacarros quien pasa el día en los alrededores de la parroquia.