Adrían Galeano Calvo.24 marzo
El bus se comió el portón. Foto cortesía
El bus se comió el portón. Foto cortesía

Un chozón diseñado por un arquitecto polaco y construida hace más de 100 años en San José soportó el bombazo de un bus que se salió de la calle cuando intentó evitar que un carro tipo pick up lo chocara.

El chunchón destruyó por completo el doble muro y el portón de hierro de la entrada principal del chozón, pero como eran tan macizos esto hizo que el bus se fuera frenando, por lo que no logró llegar hasta las casas vecinas.

El aparatoso accidente ocurrió pasadas las 6 de la mañana de este domingo al costado oeste del hospital Raúl Blanco Cervantes, en San José.

De acuerdo con la versión de las autoridades, el accidente se habría dado cuando el conductor de un pick up aparentemente irrespetó la luz roja de un semáforo y chocó primero contra un carro blanco y luego invadió el carril del bus, que venía de Avenida 10.

El carrito blanco, en el que viajaba una familia, pegó contra un poste del tendido eléctrico mientras que el bus se incrustó contra la casa.

Doña Clarita dijo que por el bombazo pensó que estaba temblando. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
Doña Clarita dijo que por el bombazo pensó que estaba temblando. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Alexánder Porras, de la Cruz Roja, informó que los paramédicos atendieron a cinco heridos, entre ellos dos menores de edad que en apariencia iban en el carro blanco. Aunque afortunadamente no tenían heridas de consideración, todos los afectados fueron llevados al hospital San Juan de Dios y al Hospital Nacional de Niños.

Estruendo horrible

Doña Clarita Acuña, quien vive con su papá de 97 años y sus tres sobrinos en la casa que resultó afectada, contó que el susto fue terrible, ya que escuchó un estruendo horrible y por la cabeza le pasaron mil de cosas, menos que un bus se le había clavado en la histórica vivienda.

“Al amanecer le dije a mi papá que ya eran las seis pero me dijo que no me levantara todavía porque era muy temprano, en ese momento escuché ese ruido, pensé que era un terremoto que estaba pasando, me levanté y cuando salí vi que se había llevado (el bus) toda la verja, eso fue impactante”, recordó.

Acuña dijo que el choque fue tan brusco que el pequeño portón que ellos usaban para salir a la calle salió volando y cayó al pie de la puerta de la casa, por lo que si alguien hubiera ido saliendo en ese momento capaz que hubiera resultado herido de gravedad por el golpe.

El portón de hierro quedó hecho un acordeón: Alejandro Gamboa Madrigal
El portón de hierro quedó hecho un acordeón: Alejandro Gamboa Madrigal

Aunque su papá esta muy mayorcito doña Clarita dijo que él fue el que menos se asustó con el accidente.

“Mi papá está tranquilo, él es muy fuerte y visionario, vio las cosas y me dijo que estuviera tranquila que nada había pasado, que gracias a Dios todo fue material y pronto lo íbamos a arreglar”, añadió.

Chofer de pick up intentó disimular

Arturo Alfaro, sobrino de doña Clarita, dijo que cuando escuchó el bombazo sí se imaginó que había sido un choque, pero jamás pensó que había ocurrido dentro de la propiedad de su familia.

“Yo pensé que había sido un choque pero al lado de atrás de la casa, porque yo duermo totalmente del otro costado de donde sucedió, pero ya cuando salimos a la parte de adelante fue que vimos el bus”, recordó.

Alfaro dijo que la atención a los heridos fue muy rápida debido a que a pocas calles se estaba realizando una carrera, por lo que un tráfico que estaba cuidando a los deportistas alcanzó a ver todo el accidente y salió soplado a ayudar.

“El sujeto del pick up dijo que intentó parar pero que no pudo, pero yo creo que más bien intentó darse a la fuga pero ahí por la Junta de Protección Social el carro se le murió, al parecer él era como un bombero retirado o algo así”, comentó Alfaro.

El pasado viernes un back hoe se metió a una casa en barrio México. Foto cortesía.
El pasado viernes un back hoe se metió a una casa en barrio México. Foto cortesía.

El joven contó que el tráfico les explicó que los gastos por el daño a la casa tendrían que ser pagados por el dueño del autobús, mientras que el conductor del pick up tendría que hacerle frente a los daños provocados al bus y al carro blanco, por lo que están esperando comunicarse con el dueño del bus a ver a que arreglo llegan.

Como el portón quedó completamente despedazado doña Clarita y su familia contrataron a un guarda para que les cuide la entrada y evite que alguien llegué a llevarse lo que quedó del muro.

La señora dijo que este domingo intentarían hacer algún arreglo para cerrar el acceso a la vivienda pero de no lograrlo contratarían a otro guarda más para que les cuide la casa durante toda la noche.

Este es el segundo accidente de este tipo que ocurre en cuestión de días pues la mañana del pasado viernes un back hoe se metió dentro de una casa ubicada 25 metros al este de la botica Solera.