Un hombre apellidado Olivas Valle, extesorero del Banco Nacional, fue condenado a 30 años de cárcel tras ser encontrado responsable de la sustracción de ¢3.293 millones de las bóvedas de dicha entidad bancaria.
Así lo estableció la tarde de este jueves el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, cuyos jueces sentenciaron al extesorero al declararlo culpable de 33 delitos de peculado (aprovechar su puesto para beneficio propio).
Por cada uno de los delitos se le impusieron 10 años de prisión, por lo que en total fue condenado a 330 años de cárcel; sin embargo, la pena fue readecuada a un máximo de 30 años.
Pese a la condena dictada este jueves, el fiscal Carlos Manuel Benítez aclaró que este no es el fin del caso Gallo Tapado, pues explicó que existe un expediente aparte contra siete personas que, en apariencia, habrían participado en la sustracción de la millonada.
Todos estos eran funcionarios del Banco Nacional al momento de los hechos.
Condenado a pagar millonadas
Pese a la detención y el proceso que se llevó contra Olivas, el Banco Nacional no logró recuperar ni un solo colón del dinero sustraído, así lo confirmó el juez Franz Paniagua.
Pero antes los daños sufridos, e BN presentó una acción civil resarcitoria, la cual fue aceptada parcialmente por el Tribunal.
De esta manera, los jueces condenaron al extesorero a pagarle al banco la suma ¢3293 millones por concepto de daño patrimonial, además de ¢427 millones por el tema de costas procesales y personales de la demanda civil resarcitoria.
Pero esa no fue la única condena civil contra Olivas, pues el Tribunal declaró con lugar la demanda civil resarcitoria de la Procuraduría General de la República, sentenciando al extesorero al pagó de ¢50 millones al Estado por concepto de daño social.
El juez Paniagua también dio a conocer que se ordenó el comiso a favor del Estados del dinero que fue secuestrados a Olivas de su cuenta bancaria, específicamente un total de ¢60 millones.
A esto se suman los montos de ¢209 mil; ¢1, 5 millones y $100 que fueron decomisados en los operativos realizado a dos casas en Montes de Oca y Goicoechea.
Por su parte, el Banco Nacional indicó que “continuará atendiendo las etapas procesales que correspondan y respaldará todas las acciones orientadas a la determinación integral de responsabilidades y a la recuperación de los recursos involucrados, conforme lo dispongan las autoridades competentes”.
En este caso, conocido policialmente como “Gallo Tapado”, Olivas fue acusado de la sustracción de ¢3.293 millones de las bóvedas de la sede central del Banco Nacional, ubicada en San José. Al parecer, el robo se dio en un período de seis meses, entre abril y setiembre del año 2023
De acuerdo con la investigación, el extesorero habría aprovechado su puesto para sustraer fajos de billetes de ¢10 mil y ¢20 mil que escondía dentro de sobres de manila, aprovechando un punto ciego de una cámara de seguridad.
El nombre del caso se estableció luego de que las autoridades judiciales determinaron que Olivas destinó gran parte del dinero a la compra masiva de lotería de la Junta de Protección Social.
De esa manera ganaba grandes premios en efectivo que usaba, en apariencia, para justificar su crecimiento económico.


