Alejandra Portuguez Morales.29 septiembre, 2020

Benjamín Phillips tiene 3 años y seis meses y es hijo de un matrimonio costarricense que vive en Hayward, California, desde hace cuatro años.

Este pequeño y sus papás experimentaron algo que aún no pueden explicar, algo así como un milagro.

Benjamín cayó desde un tercer piso, que equivale a 9 metros, y no sufrió ni fracturas graves.

Quedó con moretes y estuvo cuatro días internado en el hospital Benioff Children’s, donde lo tuvieron que intubar para hacerle placas y revisarle los pulmones y la cabeza. Además hizo falta inyectarle morfina debido a los dolores.

Los bracitos le quedaron lastimados cuando intentaron ponerle las vías y al final tuvieron que ponerle una vía directa en la pierna derecha.

Dichosamente los resultados de las placas fueron positivos. Lo único que presentaba eran golpes musculares, no se quebró ni un hueso. Al lado derecho del cráneo presentaba una fisura, pero no necesitó tratamiento porque como es pequeña y sanará sola.

La familia resume el resultado de esta amarga experiencia como un milagro en vista de que el niño no tuvo daños severos.

El accidente ocurrió el 25 de agosto y el chiquito estuvo internado hasta el 30.

La emergencia ocurrió en unos apartamentos en Hayward, California en Estados Unidos, el niño cayó de una altura de nueve metros. Foto: Cortesía familia Phillips
La emergencia ocurrió en unos apartamentos en Hayward, California en Estados Unidos, el niño cayó de una altura de nueve metros. Foto: Cortesía familia Phillips
Niño vio a Cristo

El accidente ocurrió así: a Benjamín le llamó la atención una rana que había afuera, se recostó a la ventana y cayó. La ventana tenía seguro, pero no resistió la presión y cedió.

Tres noches antes de que ocurriera el accidente, el papá de Benjamín, Josué Phillips, le dijo al pequeño lo peligroso que era estar en la ventana, que igual siempre mantenían cerrada.

“Ese día yo estaba en la casa trabajando y podía ver el cuarto de los chicos, escuché como un pájaro pegar en la ventana dos veces y me dije ‘¿qué es eso tan raro?', me asomé y no vi nada y al ver para abajo vi a mi hijo tirado. Pegué un grito espeluznante, le decía a mi esposa ‘¡María, Benjamín se cayó!’”, recuerda.

“Estaba descalzo, acaté a agarrar el celular y corrí lo más rápido que pude hasta la primera planta y mientras bajaba las escaleras vi cómo mi vida entera me pasaba (por la mente)”, añadió.

Cuando llegó a donde estaba el niño se sorprendió al ver que trataba de respirar.

Benjamín Phillips es un niño de 3 años y seis meses, estuvo cuatro días internado y dichosamente sin fracturas. Foto: Cortesía familia Phillips
Benjamín Phillips es un niño de 3 años y seis meses, estuvo cuatro días internado y dichosamente sin fracturas. Foto: Cortesía familia Phillips

“Lo abracé, él estaba de rodillas y trataba de levantarse, estaba sin aire, por dicha cayó en tierra suelta y además había como una bajadita, pero para mí fue impresionante porque su carita estaba llena de tierra y sangre”, mencionó el padre.

“Los vecinos salieron rápido, le llevaron hielo, yo lo mantenía acostado y le sostenía la cabeza, pensaba que tuviera alguna lesión en el cuello. Mientras hablaba con la operadora del 911 llegó la Policía, yo estaba sorprendido porque duraron tres minutos y en máximo cinco minutos llegaron los bomberos”.

De ahí directo al hospital.

Cuando Benjamín ya estaba un poco mejor le dijo a su papá algo impresionante y que les llamó la atención a los médicos, quienes dijeron que las heridas del pequeño parecían como las que se habría hecho al caer desde una mesa, no desde 9 metros.

“Él me dijo: ‘vi a Cristo, tenía alas, estaba volando y era todo blanco’”.

Cuenta el papá que una enfermera lo oyó y se puso a llorar.

“Benjamín decía 'me empujaron a la cama para que no me cayera, pero al final me caí, ellos me sostuvieron’”.

Los policías que llegaron también al rescate de Benjamín Phillips lo han llegado a visitar. Foto: Cortesía familia Phillips
Los policías que llegaron también al rescate de Benjamín Phillips lo han llegado a visitar. Foto: Cortesía familia Phillips
“Sentí tanto miedo, no sabía cómo iba a encontrar a mi hijo, hacía una oración para que todo estuviera bien”, dijo Josué Phillips.

Benjamín es el hijo mayor, tiene un hermanito de un año y medio y otro recién nacido.

Josué y su esposa María decidieron pasarse de casa para evitar otro accidente y les recomiendan a los padres evitar las casas de varios pisos; además ruegan para que ningún niño sufra una caída como la de Benjamín.

Familia Phillips Lichfield viven en Hayward, California en Estados Unidos, desde hace cuatro años. Foto: cortesía de la familia
Familia Phillips Lichfield viven en Hayward, California en Estados Unidos, desde hace cuatro años. Foto: cortesía de la familia