Adrían Galeano Calvo.26 marzo
Los oficiales hasta sacaron un rato para conversar con varios d elos habitantes de las calles. Foto MSP.
Los oficiales hasta sacaron un rato para conversar con varios d elos habitantes de las calles. Foto MSP.

Un grupo de policías se convirtieron en los ángeles de la guarda de 15 indigentes que estaban pasando hambre debido al cierre de varios negocios de venta de comida por la emergencia del coronavirus.

Los uniformados de la Fuerza Pública, junto a personal del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), llevaron sanguchitos y refrescos a estas personas que la están pasando bien rudo.

Jimmy Araya, jefe policial del cantón de Heredia, contó que este bonito gesto lo realizaron la noche del miércoles en el distrito central florense.

“Decidimos hacer esto siguiendo los protocolos de salud de no aglomerar a estas personas, les ofrecimos alimentos y les preguntamos cómo estaban haciendo para comer actualmente.

“Nos dijeron que muchos de los negocios que antes les daban comida ahora están cerrados, y esos alimentos que les daban ya no les llegan”, detalló Araya.

El jefe policial dijo que en esta iniciativa también participaron varias personas de la red cantonal, quienes mantiene constante comunicación con la Fuerza Pública para ayudar en causas sociales como esta.

El jefe policial indicó que quieren llevar esta clase de iniciativa a toda la provincia. Foto MSP.
El jefe policial indicó que quieren llevar esta clase de iniciativa a toda la provincia. Foto MSP.

“La idea es hacer esto, no solo en el distrito central, sino que en el resto de la provincia. Es difícil, muchos de ellos nos dijeron que tenía días sin comer, que antes recibían ayuda de fundaciones o iglesias, pero ahora dicen que por el temor al coronavirus ya nadie sale”, dijo Araya.

Además de llevarles un gallito, los oficiales sacaron rato para conversar con los habitantes de las calles y ver si se encontraban bien de salud, así como para coordinar la ayuda médica que necesitaran.

“Al ayudarlos se nos puso la piel de gallina, porque es un sentimiento que no se puede comparar con nada, es una satisfacción muy grande al saber que uno está haciendo lo correcto”, añadió.

Araya dijo que todas las ayudas para estas personas siempre serán bien recibidas, pues ellos tienen toda la intención de continuar con estas visitas.