Juez de Santa Ana prefirió velar por la salud del hombre

Por: Silvia Coto 25 abril
En el módulo de pensiones en La Reforma hay 351 personas. Fotografía: John Durán

Aunque en el último mes la cantidad de presos por pensión alimenticia han disminuido en la cárcel Jorge Arturo Montero (La Reforma) en San Rafael de Alajuela, el modulo para presos por pensión está hasta el copete, situación que unida a la crisis causada por el coronavirus salvó a un tata de ir al tabo.

Según datos del Ministerio de Justicia, hasta el 19 de abril había 351 hombres presos por pensión en La Reforma, para la misma fecha había cuatro detenidas en el Buen Pastor. Hace un mes en la primera había 413 hombres y en la cárcel de Desampa 10 señoras.

Esa situación motivó que en un fallo reciente en el que intervino la abogada Eugenia Quesada, presidenta de la Fundación Instituto de Apoyo al Hombre, el juez José Bernal Rodríguez del Juzgado Contravencional de Santa Ana suspendiera por un plazo de tres meses la orden de captura para enviar a un tata a prisión.

El juez antes de fallar a favor del hombre, el pasado 21 de abril, le consultó al personal de La Reforma cuántos privados de libertad había en ese momento (349), a pesar de que la capacidad del módulo es para 213 hombres.

“No resulta razonable ni lógico ordenar a la Fuerza Pública el envió de más personas apremiadas a ese centro mientras no pase la emergencia nacional”, dijo el juez.

Ilógico. En la resolución, Rodríguez expresa que enviar más hombres a ese centro penitenciario no permitiría cumplir con las medidas sanitarias definidas para la pandemia.

“Se debe considerar que el apremio corporal no tiene como fin en sí mismo la detención del obligado alimentario, sino conminar (advertir) el pago de la cuota establecida, de manera que se puedan satisfacer las necesidades de los beneficiarios y que el obligado no pierda su libertad personal”, dice el fallo.

Eso sí, el juez también detalló que el derecho a los alimentos es fundamental, y solicitó un informe de posibles dineros que podría recibir el hombre para garantizarle la alimentación a su hijo. Además comentó que era necesario coordinar con algunas instituciones del Estado y pulsear la ayuda del Gobierno por medio del bono Proteger.

Quesada aseguró que para que más hombres no terminen presos por pensión, la fundación va a seguir presentando recursos de amparo.

Este fallo de un juez en Santa Ana permtió que un hombre no fuera a la cárcel por la pensión.

“Cuando en otros juzgados sí estén decretando órdenes de apremio se estarían presentando los recursos porque si usted no tiene su caso en el juzgado de Santa Ana entonces sí lo van a detener.

"Fundiapho está preparando recursos de amparo para que suspendan estos casos en todos los juzgados. Con lo del monto de la pensión le estamos pidiendo al presidente de la República que los bancos estatales les den un prestamos por cuatro meses y que lo puedan pagar en un plazo de dos años sin intereses”, dijo Quesada.

La solicitud de los prestamos fue presentada este jueves 23 de abril en la Casa Presidencial.

Un caso

Afortunadamente, en algunos casos, las partes han logrado llegar a un acuerdo para beneficio de los hijos.

El mes pasado los juzgados recibieron 1.617 solicitudes de apremios corporales. Foto: Rafael Pacheco

“Cuando empezó todo lo del coronavirus lo primero en lo que pensé fue en la cárcel, yo no iba a poder pagar la pensión para mi hijo y fue un momento en el que sentí mucho miedo porque lo que menos quiero es estar preso", dijo un hombre al que identificaremos como Mario y quien tiene un hijo de seis años por el que debe pagar pensión.

Sin brete. Mario es vecino de San Joaquín de Flores, en Heredia, era vendedor de repuestos en una empresa, pero hace tres meses y medio perdió su trabajo.

“Me tocó pedirle a mi suegra y estaba haciendo Uber, pero con esto del coronavirus es un peligro manejar, ahora vivo con mi pareja y otro hijo que tengo con ella de dos años. Mi hijo de seis años vive con la mamá, pero cuando él era más pequeño fui irresponsable un par de veces y su mamá firmó para que me metieran preso en caso de no pagar”, dijo el hombre, de 38 años.

Este papá asegura que cuando su hijo mayor tenía un año y cinco meses él estuvo preso en La Reforma por no depositar la pensión.

“Tenía que esperar a que pasaran seis meses para que me perdonaran la deuda o esperar a que alguien pagara y me sacara. Mi mamá me dejó un mes ahí y me dijo que esperaba que la lección me sirviera", comentó Mario, quien tiene una pensión por ¢135 mil”.

Suplicó. Cuando Mario se dio cuenta que no iba a poder seguir como chofer informal, habló con la mamá de su hijo para suplicarle que no lo mandara al tabo.

“Yo le pedí que viniera a mi casa para hablar, le dije que tenía problemas para pagar la pensión, por lo que estaba vendiendo chocobananos y apretados, pero no me daba para ajustar la pensión.

"Para mi sorpresa ella (su ex) me dijo que no me iba a mandar preso, que confiaría en mí y que quitaría la orden de apremio, así que como yo tenía unos ahorros, le di ese dinero mientras todo vuelve a la normalidad”, comentó.