Silvia Coto.8 enero
En las redes sociales este viernes los amigos Fernando Coto Martén le pidieron ya no pegar estos sustos. Foto: OIJ
En las redes sociales este viernes los amigos Fernando Coto Martén le pidieron ya no pegar estos sustos. Foto: OIJ

Fernando Coto Martén, conocido como Cotito, fue ubicado con vida por el OIJ en un hotel en La Fortuna de San Carlos en Alajuela.

Su hija María Fernanda Coto confirmó la información, aseguró que ella y su hermana se sienten más tranquilas.

Después de mucha angustia, las primeras noticias del exdirigente de estudiantes de la Universidad de Costa Rica y sociólogo llegaron pasadas las 10:30 de la noche del jueves 7 de enero, cuando Cotico hizo contacto por mensaje de WhatsApp con sus hijas y con el locutor Domingo Arguello, quien ha sido una de las personas que más pendiente ha estado de él por una larga amistad que los une.

Sin embargo, María Fernanda le dijo a La Teja en la mañana que no estaban muy convencidas porque su papá solo les escribió y que ellas no se quedarían tranquilas hasta que pudieran verlo y conversar con él, pues después de recibir el mensaje, el celular otra vez fue apagado.

“Mi papá no nos dijo dónde estaba y por eso para nosotros seguía desaparecido”, dijo la mujer.

Sin embargo, después de que se confirmó el lugar donde se encontraba Cotico, una de sus hijas viajó este viernes para encontrarse con su papá y también ver su estado de salud, que es lo que a ellas más les preocupa pues el querido personaje toma tratamiento para la ansiedad.

Cotico al parecer solo estaba de paseo por La Fortuna.

Su familia puso la denuncia el miércoles pasado ante el OIJ, después de que no les contestara, ni mensajes ni llamadas, desde el 2 de enero.

Coto se fue del apartamento donde vive, en Curridabat, frente a la casa de su hija, el 10 de diciembre, les dijo que se iba a pasear, eso sí, no les dijo dónde.

Ellas mantuvieron comunicación diaria con él, y hasta les envió unas fotos, pero cuando perdieron el contacto, las hijas se angustiaron.

Cotico, de 68 años, en los setentas y ochentas se caracterizó por ser un personaje muy conocido en el campus de la UCR. Se le veía con frecuencia en el pretil, a veces bailando y tocando una caracola (a la que llamaba carapacho).

Participaba con su combo en carnavales y ponía sabor en los partidos. Era común verlo en las graderías del Ricardo Saprissa y también en estadios en los que el Monstruo jugaba como visitante. También lo hizo con el equipo de la UCR.

En las redes sociales sus seguidores y amigos este viernes sus amigos estaba contentos de saber qué esta bien.