A las 3:40 de la madrugada de este sábado, el cruzrojista Deinner Jara, del Comité Auxiliar de la Cruz Roja en La Fortuna de San Carlos, vivió un momento muy especial: atendió su parto número 50.
Esta vez, el pequeño Keneth decidió no esperar a llegar al Hospital San Carlos y nació dentro de la ambulancia, durante el traslado desde San Rafael de Chachagua.
La mamá, una mujer joven, iba un poco nerviosa durante el recorrido. Era su cuarto hijo, pero la ansiedad era la misma que con el primero.
El trayecto desde esa comunidad hasta el hospital puede tomar alrededor de 15 minutos. Sin embargo, cuando la ambulancia llevaba pocos minutos de recorrido, se dieron cuenta de que el bebé tenía prisa por nacer.
Deinner iba como conductor y socorrista y rápidamente tuvo que dejar de pensar únicamente en el traslado para concentrarse en atender el nacimiento.
“Me tocaron la ventana, la señora ya no aguantaba, abrimos las puertas de la ambulancia colocamos una sábana y a un lado de la carretera, el bebé nació. Un pequeño sano, fuerte y lloroncito”, dijo el socorrista, muy emocionado.
Después siguió su camino para llevar a la mamá, el papá y el bebé al Hospital San Carlos para que recibieran todos las atenciones necesarias.
50 nacimientos y 50 historias
Para Deinner, este nacimiento tuvo un significado especial porque se convirtió en el parto número 50 que atendió como cruzrojista.
Está en la Cruz Roja desde el 6 de junio de 2006 y comenzó su servicio en el Comité de Cañas.
Actualmente es permanente del Comité Auxiliar de La Fortuna y estaba de guardia desde las 6 de la tarde. De madrugada recibió el llamado que terminaría convirtiéndose en una de las historias más especiales de su jornada.
Con casi dos décadas de servicio, Deinner recuerda perfectamente el primer parto que atendió.
Fue una situación completamente diferente.
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Una pareja joven llamó al 911, pero al momento de recibir la alerta no se tenía información de que la mujer estuviera a punto de dar a luz.
Cuando llegaron a la vivienda, se encontraron con que el bebé ya estaba coronando y ninguno de los presentes se atrevía siquiera a mirar lo que estaba ocurriendo.
“Todo sucedió muy rápido. En aproximadamente dos minutos, el bebé nació en el baño de aquella vivienda”, dijo.
Desde entonces, Deinner ha acumulado decenas de historias de nacimientos atendidos en diferentes circunstancias y se ha convertido en el ángel de muchas mujeres y muchos bebés.
“Uno sabe la emoción que representa”
Deinner también es papá de cuatro hijos, por lo que asegura que puede comprender de una manera especial lo que significa para una familia recibir a un nuevo integrante.
Cada parto que atiende, dice, representa mucho más que una emergencia médica.
Para él, es una familia que está viviendo uno de los momentos más importantes de su vida y que, durante unos minutos, deposita su confianza en los cruzrojistas.
Por eso, para él, detrás de esos 50 nacimientos, todas tienen algo en común: el deseo de ayudar.
También destaca la importancia de hacer un uso racional de los servicios de emergencia.
Para el cruzrojista, cada nacimiento es un recordatorio de por qué eligió servir. Hoy Deinner se fue a descansar a su casa feliz y realizado

