El asaltante que murió de cuatro balazos la tarde de este martes al intentar robar, junto a otro bicho, un sobre con ¢15 millones, se encuentra olvidado en la morgue judicial. Nadie ha llegado a preguntar por él.
Este miércoles el OIJ indicó que la identidad del fallecido sigue siendo un misterio, ya que en el cuerpo no encontraron ningún documento.
Álvaro González, jefe de la Sección de Homicidios del OIJ, señaló que la única información que tienen del asaltante es que era un joven de entre 20 y 24 años, de contextura delgada y tez blanca. No cuenta con ningún tatuaje que ayude a la identificación.
González también mencionó que durante todo este miércoles ninguna persona se acercó a preguntar por el hombre para ver si se trata de algún familiar y eso les ha complicado la investigación.
Además indicó que tampoco cuentan con mayores detalles sobre el otro sospechoso, quien manejaba la moto negra en la que llegaron hasta Pozos de Santa Ana.
Sobre millonario
González confirmó que el objetivo de dos asaltantes era un pick up en el que viajaban varias trabajadores de una empresa de abarrotes de esa misma zona. Uno de los trabajadores llevaba un sobre con más de ¢15 millones que iban a ir a depositar a un banco.
Según el OIJ los asaltantes interceptaron el chuzo y el hombre que iba en la parte de atrás de la moto se bajó de la moto para abrirle la puerta al acompañante del carro y arrebatarle el sobre, pero fue cuando lo agarraron con las manos en la masa.
“Cuando el joven va huyendo hacia la moto entra a la escena una unidad de la policía municipal de Santa Ana. Los oficiales les hacen la señal de alto, pero el copiloto los encañona, por lo que estos desenfundan sus armas y en legitima defensa disparan contra del joven, quien queda malherido en el sitio y muere minutos después”, señaló González.
El conductor de la moto logró capearse los balazos y salir a toda velocidad hacia la pista de Lindora, con dirección a San Rafael de Alajuela.
La moto de los asaltantes fue encontrada una hora después en La Guácima, según el OIJ la bicha había sido robada el 12 de febrero en Barva de Heredia.
¿Repartidores o no?
Una situación que llamó la atención es que el hombre que resultó muerto llevaba en la espalda una bolsa verde muy parecida a las que usan los repartidores de Uber Eats.
González destacó que dentro del bolso encontraron el sobre con los ¢15 millones.
Tras el hecho una de las versiones que ha circulado es que los asaltantes se hicieron pasar por repartidores de comida para acercarse al pick up sin llamar la atención, pero eso no está confirmado.
Lo mismo indicó la representación de la empresa Uber en Costa Rica. Aseguraron que están esperando que el fallecido sea identificado para determinar si realmente trabajaba con ellos o no.

