Francesca Chinchilla.13 marzo

La carretera Interamericana Sur, específicamente en el cerro de la Muerte, se ha transformado una en trampa mortal para las múltiples dantas que intentan cruzar el tramo.

Este lunes, pasadas las 2 de la madrugada, un conductor que se dirigía en sentido Pérez Zeledón-Cartago atropelló a un tapir en el kilómetro 77, a solo 300 metros de la estación del Parque Nacional Los Quetzales.

Cruzar la carretera se ha convertido en una tramapa mortal para estos animales. Foto: Nai Conservation.
Cruzar la carretera se ha convertido en una tramapa mortal para estos animales. Foto: Nai Conservation.

El mamífero murió en el sitio y, aunque el carro sufrió daños considerables, dichosamente ninguno de los pasajeros presentó lesiones graves, según comentaron testigos a Nai Conservation.

La organización pidió a los conductores manejar con precaución debido a que en la ruta Interamericana Sur, específicamente en el sector del Cerro de la Muerte, se convierte en una amenaza para las dantas de áreas protegidas, que constantemente cruzan la carretera.

Aunque la carretera está debidamente marcada con señales preventivas que informan sobre la presencia y cruce de estos animalitos, la organización pidió a los conductores manejar con precaución.

Según datos de Nai Conservation, desde el año 2010 se reportan 24 atropellos que ocurrieron entre las 6 p. m. y 5 a. m., horas en que los tapires tienen su pico de actividad.

El pasado 4 de octubre del 2017 se colocaron ocho señales preventivas informando zonas de la carretera con mayor probabilidad de cruce de dantas. Foto: Nai Conservation.
El pasado 4 de octubre del 2017 se colocaron ocho señales preventivas informando zonas de la carretera con mayor probabilidad de cruce de dantas. Foto: Nai Conservation.

Campaña “No Sobran Dantas”

Desde el año pasado la organización implementó una campaña llamada “No sobran Dantas”, que busca que los conductores adopten un comportamiento preventivo en carretera, respetando los límites de velocidad permitidos, tomando en cuenta la presencia de fauna en la zona.

“Desde hace varios años el grupo de investigación Nai Conservation, con apoyo de la Escuela de Biología y SINAC, ha estado estudiando la ecología de la población de dantas en la zona. El fin del proyecto es obtener información de línea base de la población, proponer medidas de mitigación y dar seguimiento a estas con fundamento científico”, concluye Brenes en un comunicado.