La investigación del caso Éxodo llevó al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a poner la lupa sobre una actividad que, a simple vista, está alejada del narcotráfico: la organización de eventos.
Según explicó Michael Soto, director del OIJ, una estructura que estaría liderada por un hombre de apellido Vargas, conocido como alias Sobrino, habría destinado alrededor de $859.000 (más de ₡400 millones) a tres eventos realizados entre 2024 y 2025.
La cifra forma parte de las pesquisas que realizan las autoridades para determinar cómo la organización habría utilizado o invertido recursos que, presuntamente, provenían de actividades ilícitas.
Soto explicó que entre las personas detenidas durante la operación Éxodo se encuentran Don Stockwell y Hugo Benavides Barboza, conocido como “Barboza”, relacionados, según la investigación, con actividades vinculadas a eventos.
El director del OIJ señaló que los investigadores consideran muy probable que parte de ese dinero se haya manejado en efectivo, aunque será la investigación la que permita determinar con precisión cómo se habría movido.
Ese punto resulta clave para las autoridades, pues Éxodo no solamente busca establecer quiénes formaban parte de la organización, sino también seguirle el rastro al dinero y determinar cómo habría sido introducido en actividades aparentemente legales.
De acuerdo con Soto, la estructura habría diversificado sus actividades, además del supuesto narcotráfico.
En el caso específico de los eventos, las autoridades establecieron una inversión aproximada de $859.000 en tres actividades, pero todavía quedan preguntas por responder: cuál fue exactamente el origen de esos recursos, quiénes participaron en su manejo y qué conocimiento tenía cada una de las personas involucradas sobre el origen del dinero.
El OIJ señaló que los artistas internacionales que participaron en esos eventos no forman parte de la investigación. Soto explicó que las autoridades no revelarían sus nombres precisamente porque no están implicados en el caso.
Por ahora, los $859.000 utilizados en los tres eventos son una de las pistas que siguen los investigadores para tratar de reconstruir el recorrido del dinero y establecer si efectivamente esos recursos estaban relacionados con las actividades ilícitas de alias Sobrino.

