Adrían Galeano Calvo.3 diciembre

La confianza que un joven sintió con un amigo permitió que se descubriera la situación de abusos sexuales que él y su hermano vivían a manos de un primo.

Este desahogo desembocó en justicia para las dos víctimas pues el abusador, de apellidos Monestel Vargas y 27 años, recibió un castigo de 22 años de cárcel.

La condena fue dictada por el Tribunal Penal de Grecia, el cual declaró a Monestel culpable de los delitos de violación, abuso sexual y suministro de drogas en perjuicio de menores de edad.

De acuerdo con la acusación del Ministerio Público, los abusos sexuales ocurrieron durante los últimos meses del 2018, cuando los hermanitos tenían 12 y 14 años.

La Fiscalía de Grecia demostró que el primer hecho se dio en octubre, cuando Monestel, aprovechando la relación de confianza con las víctimas, abusó del mayor de los hermanos al tocarlo de forma indebida.

El enfermazo además obligó a su primo de 14 años a consumir alcohol y marihuana. Foto Archivo.
El enfermazo además obligó a su primo de 14 años a consumir alcohol y marihuana. Foto Archivo.

Pero el enfermazo no se detuvo ahí. El mismo día le dio varias bebidas alcohólicas y lo obligó a consumir marihuana.

El segundo hecho ocurrió en diciembre de aquel mismo año. Monestel violó al pequeño de 12 años aprovechando que este se encontraba solo.

Luego amenazó al hermano de 14 años diciéndole que les contaba algo de lo ocurrido a familiares el niño de 12 años pagaría las consecuencias.

Angustiado por lo que vivía y sin saber a quién recurrir, uno de los menores de edad (no se reveló cuál) decidió contarle todo a un amigo, quien se lo dijo luego a su mamá.

La señora se comunicó con la madre de los hermanos para revelarle la situación y la mamá de los dos menores de edad denunció a Monestel, quien por fin pagará su crimen.