Agentes de Estupefacientes allanaron 11 sitios para desarmar la organización

Por: Alejandra Portuguez Morales 9 septiembre

Nueve personas fueron detenidas este miércoles como sospechosas de formar parte de una banda narco que operaba en la zona norte del país y que, aparentemente, trabajaban para cárteles de Sinaloa, México.

Las capturas las realizaron a las 4 a. m. mediante 11 allanamientos en distintas partes del país como Ciudad Quesada, Florencia, Aguas Zarcas, Platanar y Santa Rosa de Pocosol en San Carlos; en Moravia, un predio en Alajuela y también registraron la casa del hijo del líder de la banda en Lagunilla de Heredia y una pista de aterrizaje clandestina en Caño Negro.

Los detenidos son dos mujeres de apellidos Rojas Bejarano, de 44 años, y Ortega, de 42; y siete hombres identificados apellidados Solano Cambronero, de 70 años, Murillo Fallas, de 34, Rojas Gamboa, de 46 (reservista de las policías), Barboza Benavides, de 34 (un policía de Fuerza Pública), Camacho Esquivel, de 70, Camacho Esquivel, de 18, y Patterson Chaves, de 26 (hijo del líder).

Las autoridades dijeron que la organización exportaba cocaína a México, Guatemala y Estados Unidos por aire, tierra y mar.

En este operativo participaron agentes de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), Unidad Especial de Intervención (UEI), el Servicio de Vigilancia Aérea y la Fiscalía contra el Crimen Organizado.

Nueve personas fueron detenidas mediante once allanamientos que realizaron los agentes de estupefacientes del OIJ. Foto: OIJ

A la banda le seguían el rastro desde junio del 2019, sin embargo, entre el 26 y 27 de mayo anterior comenzaron a desarticular la banda, al primero que agarraron fue al líder, un tico de apellidos Patterson Angulo, de 51 años, así lo detalló Wálter Espinoza, director del OIJ.

“Hicimos muchas incursiones operativas y se les dio dos golpes, primero se detuvo al mexicano Juan Antonio Leal García en La Valencia de Heredia, luego al líder de la banda junto a un mexicano llamado Julio Gómez Capellán, de 47 años, un transportista del grupo, en La Garita de Alajuela, con 259 kilos de coca que llevaban en un doble forro en un carro 4x4 y que pretendía exportar vía aérea”, explicó Espinoza.

Del otro bando

Las autoridades detallaron que los líderes tenían el contacto con los narcos de Sinaloa, mientras que los mexicanos eran parte del enlace; Murillo y Rojas conseguían pistas clandestinas.

Les decomisaron municiones y descubrieron una pista clandestina en Caño Negro. Foto: OIJ

Los demás cuidaban y buscaban las condiciones adecuadas.

Este grupo era asesorado por un teniente de la Fuerza Pública, jefe distrital de Río Cuarto, de apellido Barboza, y por un miembro de los reservistas policiales, dijo Espinoza.

Les decomisaron armas de fuego tipo pistola, una escopeta calibre 12, un rifle, tres carros 4x4 y un automóvil.