Adrían Galeano Calvo.15 octubre
Ulate, supuestamente, reclutaba personas que recibieran la plata robada en sus cuentas. Foto OIJ.
Ulate, supuestamente, reclutaba personas que recibieran la plata robada en sus cuentas. Foto OIJ.

Un hombre de apellidos Paz González y una mujer apellidada Ulate Juárez, ambos de 28 años, fueron detenidos por el OIJ como sospechosos de echarse a la bolsa ¢88 millones haciéndose pasar por falsos funcionarios del Ministerio de Hacienda.

Ambos son vinculados con cuatro casos ocurridos entre julio y setiembre del año pasado, motivo por el cual son investigados por el delito de fraude informático.

La Policía Judicial los detuvo la mañana de este jueves 15 de octubre por medio de dos allanamientos, uno en Hatillo 7 y otro en Ipís de Goicoechea, en las casas de ambos.

“En Ipis, donde se detuvo a la mujer, se decomisaron más de 20 tarjetas bancarias a nombre de terceras personas y varios documentos con el número pin de dichas tarjetas. Además, en la vivienda de esta mujer se decomisaron 250 mil colones de dinero en efectivo”, informó el OIJ.

Según las autoridades, las víctimas recibieron una llamada telefónica de una persona, no identificada, que se hacía pasar por un funcionario del Ministerio de Hacienda, quien les decía que debían realizar una gestiones relacionadas con la firma digital.

En la casa de Ulate hallaron varios documentos relacionados con distintas tarjetas bancarias. Foto OIJ.
En la casa de Ulate hallaron varios documentos relacionados con distintas tarjetas bancarias. Foto OIJ.

“Los ofendidos ingresaron a una página web, la cual fue dada por el mismo sujeto, y ahí suministraron datos de las cuentas bancarias. Esa página era monitoreada por los delincuentes en tiempo real y una vez que los ofendidos ingresaron los datos, los delincuentes aprovecharon para obtenerlos y sustraer dinero de esas cuentas y trasladarlo a otras cuentas bancarias que ellos ya tenían definidas”, detalló la Policía Judicial.

Al parecer, Ulate se encargaba de reclutar a personas para que abrieran cuentan bancarias, las cuales luego eran utilizadas para depositar el dinero robado.

Mientras que Paz, en apariencia, sería una de las personas reclutadas para recibir ese dinero, que en ámbito policial son conocidas como "cuenta destino”.

Las autoridades informaron que aún hace falta detener a otros sospechosos involucrados en estos casos.