Los cerros y pantanos de Crucitas volvieron a ser escenario de intensos operativos policiales esta semana.
La Fuerza Pública desplegó acciones a lo largo de varios días en Cutris de San Carlos, donde logró desalojar a 70 coligalleros y destruir 23 piletas utilizadas para el procesamiento ilegal de oro.
La evidencia del duro trabajo fue plasmada por el oficial del Ministerio de Seguridad Pública, Guillermo Solano, a través de su lente, en una lucha en la que ha estado presente en varias ocasiones dentro de la misma zona.
Las intervenciones se extendieron durante toda la semana en distintos puntos del alejado sitio, incluyendo áreas de difícil acceso donde los oficiales deben caminar entre tres y cuatro horas en medio del barro, que en algunos sectores alcanza hasta las rodillas.
Según las autoridades, en algunos campamentos operan más de 70 personas de manera simultánea. Además del desalojo, se decomisaron herramientas y estructuras empleadas para la extracción ilegal de oro y procesamiento del mineral.
Túneles, maquinaria y crimen organizado
La minería ilegal en Crucitas se intensificó tras la salida de la empresa Infinito Gold, hace más de una década. Lo que comenzó como una actividad artesanal con platos de lavado y alfombras evolucionó hacia métodos más sofisticados.
Las autoridades han detectado túneles que superan los 60 metros de profundidad, así como el uso de tómbolas metálicas con poleas accionadas por motores de combustible, generadores eléctricos, rotomartillos y ventiladores industriales para inyectar aire en excavaciones subterráneas.
En operativos anteriores, expertos en explosivos del Ministerio de Seguridad Pública destruyeron más de 50 túneles en los cerros Fortuna y Descanso, lo que provocó el desplazamiento de coligalleros hacia sectores como Doble A y el cerro Conchuditas.
Contaminación y riesgo ambiental
Uno de los principales focos de preocupación es el uso de mercurio y cianuro para procesar el oro. En el cerro Conchuditas, la Fuerza Pública ha ubicado acumulaciones de material contaminado cerca del río San Juan, lo que incrementa el impacto ambiental en la zona norte del país.
En la comunidad de Coopevega también se intervino un taller clandestino donde se fabricaban tómbolas, equipos que fueron decomisados y puestos a la orden del Ministerio Público.
El ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, reiteró que los operativos continuarán y que se mantendrá presencia permanente en la zona para evitar el regreso de los grupos dedicados a esta actividad ilegal.
LEA MÁS: OIJ investigó extraña exhumación de un sacerdote y descubrió algo que nadie esperaba
Mientras tanto, se mantiene a la expectativa la discusión legislativa de un proyecto que permitiría la extracción de oro bajo un esquema regulado, como alternativa para enfrentar una problemática que lleva más de diez años afectando a Crucitas y nuestra naturaleza.









