Silvia Coto.Hace 4 días
Las manigordas son una ternurita. Foto: German Sibaja.
Las manigordas son una ternurita. Foto: German Sibaja.

Dos ocelotes hembras, más conocidas en Tiquicia como manigordos, fueron llevadas al Jaguar Rescue Center en Limón, con el fin de evitar que sean vendidas en el mercado negro.

Según contó don German Sibaja, fundador del Mesoamerican Rescue Center, un centro de rescate animal con sede en Chilamate de Sarapiquí de Heredia, el fin de semana pasado les llegó información de que un ocelote fue atropellado por un carro y murió.

“Después de ese accidente recibimos una alerta de dos ocelotes que tenían en cautiverio. Más bien la gente decía que eran unos gatitos muy bonitos, que uno había sido vendido y que el otro lo tenían en una casa cerca de una bananera en el cuadrante del Zurquí (barrio Naranjal en Puerto Viejo de Sarapiquí)”, dijo Sibaja.

Don German asegura que empezaron a tratar de determinar dónde estaban los animalitos, sin embargo, uno de los manigordos fue entregado a las autoridades y el otro lo localizaron en una vivienda.

Las hermanitas tiene dos meses y medio. Foto: German Sibaja
Las hermanitas tiene dos meses y medio. Foto: German Sibaja

Las manigordas son dos hembras, que se presumen son hermanitas, las cuales tienen alrededor de dos meses y medio.

“Afortunadamente fueron rescatadas antes de que terminarán vendidas en el mercado negro, y ahora están en el Jaguar Rescue Center. Les decimos las Sarapiqueñas, van a estar un año y medio en el centro con el fin de prepararlas para volver al bosque sarapiqueño”, dijo Sibaja.

En el mercado negro estas ternuritas se pueden vender hasta en $5000 (más de ¢2,5 millones).

Sobre la mamá de las Sarapiqueñas no se sabe nada, el experto explicó que normalmente no se despegan de sus crías hasta que tienen más de ocho meses.