Sucesos

Ebanista avisó a vecinos sobre hombres sospechosos antes de ser asesinado

El cuerpo del ebanista fue encontrado la mañana de este sábado dentro de su mueblería, ubicada en la La Aldea de Pocosol, en San Carlos, Alajuela.

Mauricio Morera Rojas, ebanista asesinado en Pocosol, San Carlos. Foto Edgar Chinchilla.

Lo último que el ebanista Mauricio Morera Rojas, de 42 años, hizo antes de ser asesinado de varias puñaladas fue avisarle a sus vecinos, por medio de un chat de WhatsApp, sobre la presencia de dos hombres muy sospechosos que rondaban el pueblo en busca de gasolina.

Los familiares de Morera tienen serias sospechas de que esos dos sujetos habrían sido quienes acabaron con su vida entre la noche del viernes y la madrugada de este sábado.


—  “En la noche del viernes mi tío publicó (en un chat) que había un problema acá, que habían dos personas raras en el pueblo pero hasta ahí”, dijo Eduardo Arguedas, sobrino de Mauricio Morera.

El cuerpo del ebanista fue encontrado la mañana de este sábado dentro de su mueblería, ubicada en la La Aldea de Pocosol, en San Carlos, Alajuela.

Las autoridades informaron que minutos después de las 2 de la mañana de este sábado la Fuerza Pública fue alertada sobre un supuesto incidente de violencia en La Aldea, pero cuando los uniformados llegaron no encontraron nada.

Mauricio Morera Rojas, ebanista asesinado en Pocosol, San Carlos. Foto Edgar Chinchilla.

Aún así los oficiales hicieron un recorrido por el lugar y a un costado de la escuela de esa comunidad encontraron algunos rastros de sangre, que los llevaron hasta el taller de Morera, donde encontraron la escena del crimen.

El OIJ informó que el ahora fallecido presentaba varias heridas que, aparentemente, fueron causadas con un puñal, principalmente en su cabeza y brazos.

“No sabemos mucho, la verdad, nos dimos cuenta hasta las cinco de la mañana de este sábado por una patrulla que estaba acá.

“Mi abuela llamó a mi tía para que fuera a ver porque no había llegado a la casa (Mauricio) y mi otro tío fue el que descubrió lo que había pasado”, dijo Eduardo Arguedas Morera, sobrino de Mauricio.

Última misa

Eduardo Arguedas Morera, sobrino del ebanista, contó que varios de los vecinos dijeron haber visto por última vez a su tío en la misa de las cinco de la tarde. El joven recordó que Mauricio era una persona muy devota.

“Él como a las tres de la tarde fue a tomar café donde una de mis tías, después fue a la misa como a las cinco de la tarde y luego se vino para acá (al negocio)”, añadió.

Mauricio Morera Rojas, ebanista asesinado en Pocosol, San Carlos. Foto Edgar Chinchilla.

Arguedas también dijo que, al parecer, la última persona que vio con vida a su tío fue su abuelito, pues a las ocho de la noche el señor pasó por afuera del negocio de Morera y lo vio hablando con unos hombres desconocidos. El sobrino presume que eran los asesinos.

“Mi tío era un ebanista que no tenía problemas con nadie, hasta donde nosotros sabemos, era una persona que prácticamente pasaba acá con la familia y no le hacía daño a nadie”, añadió.

Alertó a vecinos

Mauricio era un hombre de gran corazón que se preocupaba por los demás, por eso una de las últimas cosas que hizo antes de ser asesinado fue avisarle a sus vecinos sobre los dos hombres extraños que andaban por el pueblo.

Morera envió el mensaje al grupo de WhatsApp a las 10:14 de la noche del viernes, después de eso no se supo más de él.

“Él escribió en un chat del pueblo diciendo que había dos personas sospechosas que andaban con un tanque de una moto buscando gasolina, pero nadie logró ver ese mensaje porque ya era muy tarde”, dijo el sobrino del fallecido.

Mauricio Morera Rojas, ebanista asesinado en Pocosol, San Carlos. Foto Edgar Chinchilla.

Trascendió que afuera del negocio del ebanista encontraron tirada una tapa similar a las que se usan los tanques de motocicletas.

Muchas evidencias

La mañana de este sábado un grupo de investigadores del OIJ realizaron una revisión por la zona y a 200 metros del negocio de Morera encontraron dos puñales tirados a la orilla de una calle de lastre, los cuales estaban envueltos en un trapo.

A 500 metros del punto en donde estaban los cuchillos, los agentes hallaron una motocicleta abandonada y que estaba tapada con unas ramas. A la moto le hacía falta el tanque de gasolina y el asiento.

La revisión siguió dando frutos, pues a escasos 30 metros de la moto encontraron su tanque de gasolina y una camisa ensangrentada que, al parecer, era de uno de los sospechosos, que habría resultado herido en medio del ataque al ebanista.

El sobrino de Mauricio dijo que dentro del negocio no hacía falta nada; sin embargo, presumen que los sujetos entraron a robar y como las cosas se salieron de control tuvieron que huir con las manos vacías.

Entre los vecinos de La Aldea se habla de que los sospechosos podrían ser dos destazadores de ganado, pues los cuchillos encontrados son similares a los que usan estos maleantes.

Mauricio Morera Rojas, ebanista asesinado en Pocosol, San Carlos. Foto Edgar Chinchilla.