El sospechoso del asesinato del policía Gerson Rosales será el primer privado de libertad en ocupar una celda del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), confirmó el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Agüilar, durante la conferencia de prensa de este miércoles.
El anuncio se dio durante la inauguración de la nueva infraestructura penitenciaria, ubicada en el complejo de La Reforma, en San Rafael de Alajuela.
La presidenta de la República, Laura Fernández, pidió al jerarca que trasladara al centro al responsable del homicidio del oficial y que otros condenados por asesinar a policías también fueran enviados a ese lugar, esto, luego de que la mandataria aseguró que se había visto con la viuda y la familia del oficial.
“Será el primer privado de libertad en ocupar una celda del CACCO”, respondió el ministro.
Campos explicó que los primeros traslados se realizarán a finales de octubre, una vez que la Policía Penitenciaria se haya familiarizado con los cinco módulos y los equipos tecnológicos instalados en el centro.
Según detalló, el primer grupo estará integrado por personas indiciadas y sentenciadas que actualmente permanecen en alta contención y que presuntamente forman parte de estructuras criminales. El ministro aseguró que no se mezclará a personas indiciadas con sentenciadas.
Además, anunció que trasladarán a privados de libertad identificados por las autoridades penitenciarias como “jachudos”, término que utilizó para referirse a líderes negativos que, según dijo, extorsionan a otros reclusos y les cobran por artículos o servicios que brinda el sistema penitenciario.
El CACCO cuenta con cinco módulos y tecnología de vigilancia especializada. Las autoridades señalaron que el objetivo es mantener el control institucional y evitar que las estructuras criminales continúen ejerciendo poder dentro de las cárceles.
El oficial de la Fuerza Pública, Gerson Ariel Rosales Cascante, de 28 años, murió el miércoles 13 de mayo de 2026, luego de recibir varios disparos durante un operativo policial en Batán de Matina, Limón.
Rosales tenía casi nueve años de servicio en la institución. Según la investigación, varios sospechosos habrían llegado al sitio y disparado contra los oficiales; otro policía resultó herido en el ataque.
En este caso, la Fiscalía Adjunta de Limón investigó a tres hombres de apellidos Menocal, Vílchez y Mora por los presuntos delitos de homicidio, tentativa de homicidio, asociación ilícita y portación ilícita de arma permitida. Menocal ha sido señalado como el sospechoso de disparar al oficial.
La principal hipótesis del OIJ es que mataron al policía Gerson Rosales como una posible represalia por los operativos policiales contra una organización dedicada al narcomenudeo en Batán, Limón.



