Adrían Galeano Calvo.6 abril, 2019
23/10/2018 Jack es un perro policía que se pensionó y se fue a vivir con su guía Gino Solórzano. Foto: Cortesía de Gino Solórzano.
23/10/2018 Jack es un perro policía que se pensionó y se fue a vivir con su guía Gino Solórzano. Foto: Cortesía de Gino Solórzano.

El policía Gino Solórzano está viviendo uno de los momentos más duros de su vida, ya que por culpa de un desalmado perdió a su amado perro Jack, quien además de ser su mascota también fue su compañero de trabajo en la Unidad Canina del Ministerio de Seguridad Pública.

Jack, un pastor belga malinois de 11 años de edad, murió la mañana de este sábado luego de ser, aparentemente, envenenado dentro de la propiedad en la que vivía junto a Solorzano, en San Ramón de Alajuela.

“En apariencia fue un envenenamiento, porque alrededor de las diez de la noche del viernes estaba con buen estado de salud, pero en la mañana del sábado amaneció tirado a la par del carro, convulsionando y tirando espuma por la boca, también había defecado varias veces, la última con sangre”, dijo el uniformado.

3 años trabajaron juntos Gino y Jack.

Solorzano dijo que intentaron salvar a Jack, incluso usaron varios métodos caseros, pero lamentablemente ya no había nada que hacer por el peludito, que se había pensionado del Ministerio de Seguridad Pública en el 2015. Ahí trabajó seis años.

“Como ya no le pertenecía al Estado no hay un protocolo para despedirlo a nivel policial, pero a nivel familiar si vamos a hacer algo, probablemente lo enterremos dentro de la misma propiedad para siempre tenerlo cerquita”, añadió el oficial.

El uniformado se presentó la mañana de este sábado a la oficina del OIJ de San Ramón para poner una denuncia por la muerte de su fiel compañero. Solórzano dijo que tanto los investigadores como los oficiales de Fuerza Pública han colaborado mucho con el caso de su perrito.

Sin enemigos

Don Gino dijo que no entendía cómo alguien podría hacerle algo así a un perro como Jack, que era completamente inofensivo y que más bien destacaba porque se llevaba bien con todo el mundo.

“Desconocemos porqué alguien haría algo así, aquí no hay problemas con ningún vecino, entonces sinceramente desconocemos quién lo hizo. Yo quiero pensar que probablemente como Jack fue un perro policía alguien se sintió aludido con su presencia y tomó represalias”, señaló.

El uniformado dijo que la inesperada muerte del peludito ha sido un golpe muy fuerte para su familia e incluso para otros oficiales que en algún momento llegaron a trabajar con él.

“El era un miembro de la familia, de hecho mis sobrinos, mis hermanos y mis papás están muy afectados, porque a pesar de que a algunos miembros de la familia no les gustan mucho los perros, Jack se ganó ese cariño que le tenían”, añadió.

Grandes enseñanza

Al recordar todos los momentos que vivieron juntos durante los últimos tres años, Solórzano no pudo aguantar las lágrimas, pues para él Jack no era su mascota, era su mejor amigo.

“Lo voy a recordar por el cariño que le entregó a mis sobrinos, toda la entrega que tuvo cuando trabajamos juntos, el cariño y el amor que siempre me entregó”, mencionó.

Solórzano también dijo que de cierta manera el peludito también se convirtió en un maestro para él, pues le dio grandes lecciones que probablemente no habría aprendido con otro perro u otro ser humano.

“Él me enseñó mucho, puedo decir que él a mí como guía y persona me enseñó a tener paciencia, a ser mas intuitivo o a ser más analítico, son cosas que calaron muy fuerte en mí”, recordó.

Aunque Jack se pensionó en el 2015 tuvo que esperar hasta octubre del 2018 para irse a vivir con don Gino, debido a que el proceso de adopción es bastante lento porque el peludito tenía que olvidar todo lo que tenía que ver con trabajo para así iniciar con una vida normal.