Sucesos

Esposo batalla por encontrar cuerpo de su esposa en el río Reventazón

Familiares les piden a personas que tengan lanchas que les ayuden para continuar con la búsqueda

Búsqueda de María Rodríguez Medina en el río Reventazón. Foto cortesía.

Manuel Obando Jarquín busca incansablemente a su esposa, María Auxiliadora Rodríguez Medina, de 31 años, desde hace más de dos semanas.

Ella desapareció el jueves 22 de julio al ser arrastrada por la corriente del río Reventazón, en El Cocal de Siquirres.

Desde ese momento, no hay ni un solo día en el que Obando no recorra las orillas del río con la esperanza de encontrarla. El cansancio que siente solo es superado por el anhelo de despedirla como ella se lo merece.

Así lo contó Lorenzo Obando, hermano de Manuel, quien explicó que María Auxiliadora fue víctima de los aguaceros que golpearon varias regiones del país y que provocaron la crecida del río Reventazón.

“Él todos los días va al río para ver si ve algo. Mi hermanito está destrozado, es una situación muy difícil para él. También se está encargando del bebito de dos años que tiene, el cual se convierte en la motivación para seguir buscando”, contó el hermano.

No se rinden

Luego de un operativo de búsqueda de más de una semana, la Cruz Roja dio por terminadas labores, decisión que golpeó muy fuerte a Manuel pues sintió que los estaban abandonando.

Pese a esto Obando siguió buscando a su esposa, por lo que otros vecinos y varios familiares se unieron.

“Nosotros seguimos buscándola, los vecinos de aquí y varios familiares de ella somos los que hemos buscado, porque aquí ningún cruzrojista o bombero ha venido a ayudarnos.

“Desde el punto donde ella desapareció hemos recorrido más de 18 kilómetros río abajo, el problema es que no tenemos botes de motor para seguir buscando, solo hemos podido hacerlo por tierra y algunos que sabíamos nadar nos tirábamos con chalecos, pero hasta el momento no hemos tenido suerte”, explicó Lorenzo.

La búsqueda ha sido tan agotadora que el pasado lunes varios vecinos decidieron parar para descansar un poco, el único que se ha mantenido constante es Manuel.


—  "Para nosotros ha sido durísimo, porque María era una buena persona, era una más de nuestra familia", dijo Lorenzo Obando, hermano de Manuel.

Mamá sufriendo

Doña Esmelda Jarquín, mamá de Manuel, es otra de las personas que sufre por esta triste situación, primero por la pérdida de su nuera y luego por ver en la condición que se encuentra su hijo.

La señora contó que le duele en el alma ver a su hijo ir todos los días al río Reventazón para luego volver a su casa sin una buena noticia. Pese a todo, ella mantiene la fe de que la situación cambiará.

“Tenemos todo puesto en las manos de Dios y estamos confiados en que Él nos va a devolver a mi nuera”, añadió la señora.

Doña Esmelda explicó que las autoridades no pudieron buscar a María al día siguiente de su desaparición, debido a que el río aún estaba muy crecido y era peligroso navegar en él.

Recordó que el trágico hecho ocurrió cuando la crecida del río Reventazón tomó por sorpresa a su hijo y a su nuera. Ellos intentaron salir de su casita, pero ambos fueron arrastrados por la corriente y solo Manuel logró ser rescatado.

A doña Esmelda el corazón se le hace un puño cada vez que su pequeño nieto, Keylor, de 2 añitos, les pregunta dónde está su mamá o cuándo va a regresar, ya que todavía no hallan la forma de explicarle lo que ocurrió.


—  “Mi hijo está cuidando a su bebé de 2 años, que ha sido su sostén para sobrellevar este gran dolor. Estamos confiados en que Dios nos las va a devolver finalizó”, Esmelda Jarquín, mamá de Manuel.

Una lanchita

Lorenzo explicó que tienen planeado retomar la búsqueda lo antes posible, pero necesitan de más ayuda y recursos.

“Ahorita lo que necesitamos es que alguien nos ayude con una lancha de motor para recorrer las aguas del río y también continuar con la búsqueda por tierra, la idea es llegar hasta Barra de Parismina. Una buena lanchita es lo único que pedimos”.


—  Si usted desea ayudar a esta familia en la búsqueda de María puede contactar a Lorenzo al teléfono: 6369-6799

También contó que su familia, especialmente su hermano, necesita de mucha ayuda económica, pues aún no logran reponerse de los daños que les dejaron las inundaciones.

“Mi hermano y María trabajaban sembrando ayotes, plátanos y yucas. Ellos vendían todo eso, pero lo perdieron toditito por la crecida, hasta la casita la perdieron, por eso es que necesitamos mucha ayuda”, dijo esperanzado en que les tiendan la mano.