El caso de Junieysis Adely Merlo Espinoza sigue revelando detalles muy dolorosos.
Su hermano, Wilder Ariel Merlo, aseguró que la familia sabía que la joven era víctima de violencia y que incluso contaba con medidas de protección a su favor.
Según relató, el principal sospechoso de apellido Ramírez de 57 años—su expareja— habría incumplido esas medidas, al no respetar la distancia impuesta y continuar acercándose a ella de forma constante.
Wilder explicó que su hermana había decidido salir de la casa que compartía con el hombre en un condominio en Santa Ana y se trasladó a vivir a San Ramón, donde alquiló una vivienda y permaneció durante aproximadamente dos meses.
Sin embargo, asegura que el sospechoso la seguía y llegaba con frecuencia a buscarla. Además, indicó que existía un acuerdo para que las hijas gemelas pasaran una semana con cada uno, pero la situación se tornó más tensa porque no la dejaba tener paz.
“El señor empezó a amenazarla con que si ella seguía en esa casa no le iba a dar la pensión ni pagar el alquiler, que tenía que regresar al condominio”, relató.
“Junieysis no podía trabajar debido a que sus hijas dependían completamente de ella”, dijo el hermano, muy afectado.
Actualmente, la familia se encuentra devastada por lo ocurrido. Wilder señaló que buscarán la manera de que las niñas queden bajo el cuidado de la familia materna y no de la paterna.
“Vamos a ver cómo hacemos para que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) nos las entregue”, dijo y reconoció que aún no ha podido acercarse formalmente a la institución por el hallazgo del cuerpo de su hermano y otras diligencias.
Finalmente, dejó ver el profundo dolor que enfrenta como familia y su interés de que las niñas se vayan con ellos a Nicaragua.
“¿Qué se les puede decir a esas niñas en el futuro? ¿Tendrán corazón de decirles sus tías paternas que su madre no está porque el papá la mató?”, cuestionó.


