Sucesos

Estafadores usan fotos de familiares y de personas mutiladas para amenazar a sus víctimas

Si usted vende cosas por Facebook tenga cuidado, el OIJ informó que por estas situaciones han recibido 160 denuncias en las oficinas de San José

Cuando la estafa no sale como la planearon, los maleantes dedicados a engañar a personas que venden artículos en redes sociales suelen usar fotos de sus familiares y de personas heridas que toman de internet para amenazarlos y obligarlos a que entreguen el bien que estaban ofreciendo.

Así lo explicó Daylon Umaña, oficial de investigación de la Sección Delitos Varios del OIJ, quien detalló que en lo que va del año solo en San José han recibido 160 denuncias por hechos como estos.

Umaña explicó que este tipo de amenazas suelen darse cuando la víctima descubre que lo están tratando de estafar, pues al revisar su cuenta bancaria no ve reflejado el pago por el artículo, aunque el estafador asegura que ya hizo la transferencia.

“En ese momento el ofendido empieza a recibir una serie de amenazas con fotografías personales suyas, de su familia, de su lugar de trabajo y de terceras personas heridas o mutiladas, lo cual genera un perjuicio en la persona que se pone muy asustada y vulnerable”, dijo el investigador.

Según el agente, esta situación se da debido a que las personas que venden artículos en redes sociales son muy confiadas y comparten información privada con cualquier persona que muestre interés en lo que venden.

Destacó que el problema se vuelve aún más grave cuando la víctima tiene sus redes sociales abiertas, es decir, cualquiera puede ver su información y acceder a sus fotos.

“En esa empatía le brindó datos importante y sensibles, que al momento de no entregar el artículo esta persona hace uso de esos datos en su contra del ofendido”,

—  dijo Daylon Umaña, agente del OIJ.
El Marketplace de Facebook es una de las redes más usadas por los estafadores. Foto con fines ilustrativos.

Más cuidado al negociar

Umaña dijo que las personas interesadas en vender artículos en redes sociales deben manejar con mucho cuidado sus datos personales, manteniendo sus perfiles privados y nunca compartiendo fotos de su cédula o gafete de trabajo, pues muchos bichos a veces piden fotografías de estas identificaciones con el cuento de que no quieren ser estafados.

Para la entrega del artículo no brinde la dirección de su casa o lugar de trabajo, procure llegar a un acuerdo con el comprador para reunirse en un lugar público. Si durante la negociación detecta una actitud sospechosa cierre la comunicación y bloquee el contacto de la persona”

Yorkssan Carvajal, jefe de la Sección de Fraudes del OIJ, explicó que estas amenazas se derivan de un tipo de estafa que se ha vuelto muy frecuente, la que es conocida como falso comprobante.

Esta modalidad se da cuando la víctima y el estafador llegan a un acuerdo para la compra y este último le envía por WhatsApp un comprobante falso para asegurarle que ya hizo la transacción.

Después, el delincuente envía a un mensajero o a un conductor de aplicaciones como Uber para que recojan el producto. En muchas ocasiones el maleante presiona a la víctima diciéndole que el encargado de recoger el bien tiene que irse, para que así no tenga chance de revisar su cuenta bancaria y descubra la estafa.

Según Carvajal, en lo que va del año el OIJ de San José ha recibido 300 denuncias por este tipo de estafa, las cuales representan un perjuicio económico de aproximadamente ¢75 millones.