El terremoto de magnitud preliminar de 7,7 que sacudió Panamá y se percibió en Costa Rica, ocurrió en una zona de interacción entre placas tectónicas, a una profundidad que se estima entre los 10 y los 33 kilómetros.
Leopold Linkimer, sismólogo de la Red Sismológica Nacional (RSN), explicó que el movimiento se registró a las 11:56 a. m., hora de Costa Rica, en la región de Azuero, Panamá.
Debido a la profundidad estimada, se trata de un sismo superficial, aunque todavía hacen falta más análisis para establecer con exactitud cuál fue su origen.
“El terremoto ocurre en la zona en límite entre las placas Nazca y la microplaca de Panamá. Es muy preliminar todavía, se necesitan más análisis para determinar exactamente el origen específico del sismo, pero se puede decir que ocurre en esta zona de límites de placa”, manifestó Linkimer.
Según detalló, el movimiento podría estar relacionado directamente con esa interacción, en la que se combinan procesos de subducción y desplazamiento lateral.
La subducción ocurre cuando una placa tectónica se introduce por debajo de otra, mientras que el desplazamiento lateral implica el movimiento horizontal entre bloques de la corteza terrestre.
Linkimer recalcó que la información todavía es preliminar y que se requieren nuevos análisis para determinar con precisión el origen del terremoto.
