El caso de la joven Junieysis Adely Merlo Espinoza ha generado conmoción tras confirmarse el hallazgo de su cuerpo en una fosa en un condominio en Santa Ana, luego de varios días de intensa búsqueda.
El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, detalló que la denuncia por la desaparición fue interpuesta el pasado 2 de abril, luego de que la joven fuera vista por última vez el 31 de marzo.
A partir de ese momento, las autoridades iniciaron una investigación que rápidamente los llevó hasta la vivienda donde la mujer residía junto a su expareja y sus dos hijas, ubicada en un condominio de alta plusvalía en Santa Ana, llamado Los Pericos.
Durante las diligencias, los agentes detectaron que el mismo día de la desaparición se realizaron movimientos de tierra con maquinaria dentro de la propiedad, lo que levantó sospechas. Fue así como lograron ubicar un punto específico donde se había excavado una fosa de aproximadamente dos metros de profundidad.
Con esta información, el OIJ ejecutó un allanamiento la noche del miércoles, cerca de las 7:00 p.m., en busca de indicios. Horas después, ya en la madrugada de este jueves, alrededor de las 2:00 a.m., se logró ubicar el cuerpo de una mujer que coincide con las características de Junieysis, el cual fue encontrado en la fosa dentro del mismo condominio, a unos 400 a 500 metros de la vivienda.
El cuerpo fue remitido a la Medicatura Forense, donde se le practicará la autopsia para determinar la causa de muerte, ya que de momento no se tiene claridad sobre si falleció por heridas de arma blanca, de fuego o asfixia.
Según las autoridades, a simple vista no se observaron lesiones evidentes, debido a que se evitó manipular el cuerpo para preservar evidencia.
“La principal hipótesis que maneja el OIJ es que se trata de un femicidio. En esa línea, el principal sospechoso es su pareja, un hombre de apellido Ramírez, de 57 años, quien además es padre de las hijas de la víctima”, dijo Soto.
Añadió: “Si se trata de un femicidio, que es nuestra hipótesis inicial, que por algún tipo de conflicto familiar podría ser el móvil, pero todo eso está en una fase muy preliminar”.
Según detalló Soto, el sujeto habría aprovechado trabajos con maquinaria en la propiedad para solicitar que se hiciera un hueco, bajo el argumento de labores en el terreno. No obstante, la hipótesis de las autoridades es que ese mismo orificio fue utilizado posteriormente para ocultar el cuerpo.
El sospechoso fue detenido en Cartago, luego de que él mismo indicara a las autoridades que se encontraría en esa zona, donde tiene familiares, alegando que no se sentía seguro en Santa Ana. Al momento de su localización, se encontraba con las dos hijas de la pareja, quienes quedaron bajo la protección del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
El caso se mantiene en investigación mientras las autoridades analizan pruebas técnico-científicas que permitan confirmar la participación del sospechoso, esclarecer el móvil de los hechos y determinar con precisión qué ocurrió con la joven.



