Alejandro Arias Monge, alias Diablo, quien era el hombre más buscado en el país, fue sorprendido por un grupo de agentes del OIJ que llegaron hasta la casa en la que se escondía, en Sarapiquí, para detenerlo.
Lejos de esconderse o tratar de huir por la zona montañosa que rodeaba la vivienda, Arias Monge, al parecer, tomó un arma de fuego de alto calibre para arremeter contra los agentes que iban tras su captura.
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Así lo confirmó a La Teja una fuente judicial cercana al caso, la cual confirmó que Diablo participó en el enfrentamiento a balazos que se extendió por aproximadamente una hora en las afueras de la casa en la que se escondía, en San Bernardino, en Horquetas de Sarapiquí.
“Fue una operación bastante compleja, a las 5 a.m. cuando nuestro grupo táctico del SERT, junto a la Unidad de Vigilancia y Seguimiento y la unidad de nuestra oficina de Crimen Organizado ingresan a este sector, se da un intercambio de disparos bastante fuerte, aproximadamente una hora de intercambio de disparos", explicó Michael Soto, director interino del OIJ.
Chaleco de “El Señor”
Fotografías facilitadas por el OIJ tras la captura de Arias muestran las armas de alto calibre y demás evidencias decomisadas en el operativo de este viernes, pero entre todos los objetos destaca un chaleco antibalas que pudo haber sido usado por Arias Monge durante el tiroteo.
Se trata de un chaleco antibalas táctico que cuenta con varios compartimientos para guardar municiones y cargadores, pero lo que más destaca es que en el frente llevaba pegado un parche que decía “El Señor”, que sería uno de los alias que también usaba Diablo, por supuesto, como líder de la organización criminal.
Dio la vida por Diablo
Diablo no enfrentó solo a los agentes judiciales en la balacera, pues habría contado con la ayuda de uno de sus hombres de confianza: Ronny Ríos Oconitrillo, conocido como Coco Guácimo.
El director del OIJ confirmó que Ríos fue “dado de baja” por los operadores del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT).
En cuanto a Coco Guácimo, trascendió que este era uno de los hombres de confianza de alias Diablo, ya que dentro de la estructura criminal ocupaba un cargo “gerencial”, y supuestamente se encargaba de la coordinación de distintos puntos de drogas en varios sectores del país, pero principalmente en Limón.
Ríos no era un desconocido para la Policía Judicial; de hecho, figuraba como uno de los 10 objetivos primordiales de la lista establecida por el OIJ, la cual era encabezada por Arias Monge.
Doble premio
La captura de Diablo significó un hecho histórico para el OIJ, pero en ese mismo operativo se dio otra importante detención, ya que junto a Arias Monge se escondió otro de los hombres más buscados por la Policía Judicial: Jonathan Pérez Méndez, alias Tan.
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De acuerdo con el director del OIJ, Tan era otro de los grandes objetivos de las autoridades desde que huyó de un operativo en agosto de 2024. Pérez es señalado como responsable de varios homicidios en la provincia de Limón, especialmente en Batán que prácticamente era controlada por él.
Tan es vinculado con Diablo desde 2015 debido a que supuestamente formaba parte del grupo de sicarios de Arias Monge. A partir de ahí, fue creciendo hasta liderar una organización narco que sembró el terror en Batán y que estaría vinculada con al menos 80 homicidios.
Uno de esos homicidios fue el del niño Ian Chacón, de 11 años, quien en agosto de 2024 murió junto a su mamá, Yocelyn Leticia Chacón Berrocal, y el novio de ella, alias Popeye, en un ataque cometido por sicarios.
Agentes heridos
La Policía Judicial también fue golpeada por el último ataque protagonizado por Diablo y compañía, ya que en el extenso intercambio de disparos lograron herir a ocho funcionarios judiciales.
El OIJ informó que los heridos fueron cinco operadores del Servicio de Respuesta Táctica (Sert) y tres agentes de la Unidad de Vigilancia y Seguimiento (Uvise).
En cuanto al estado de salud de estos, solo se informó que uno de ellos se encontraba en condición delicada, al parecer por dos disparos en una de sus piernas, por lo que tuvo que ser trasladado vía aérea hasta base 2, en el aeropuerto Juan Santamaría y posteriormente fue llevado por el Cuerpo de Bomberos al Hospital San Juan de Dios.
Los demás heridos también fueron llevados a centros médicos.
Último escondite
El último escondite de Alejandro Arias Monge no era lo que muchos habrían esperado para el hombre señalado como el presunto narco más poderoso del país y quien era el sujeto más buscado por las autoridades.
Así lo revelan unas imágenes aéreas de la propiedad en la que Arias fue capturado por agentes del OIJ la madrugada de este viernes.
Las fotografías muestran que Diablo se escondía junto a Tan, y Ronny Coco Guácimo en una pequeña casa ubicada en medio de una extensa propiedad y que, al parecer, no contaba con mayores sistemas de seguridad.
Dicha propiedad, la cual se encuentra en una zona montañosa, al lado de una especie de calle de lastre, no contaba con muros de concreto ni con una malla de alambre; lo único que la separaba de otras propiedades era una especie de cerca hecha con plantas. con muros de concreto o una malla de alambre, lo único que la separaba de otras propiedades era una especie de cerca hecha con plantas.
Además, según las fotografías facilitadas por el OIJ, la vivienda tampoco contaba con ninguna medida de seguridad externa, pues en la entrada solo había una puerta de madera, no tenía ningún portón, y, en apariencia, todas las ventanas estaban sin verjas.
De acuerdo con Michael Soto, director interino del OIJ, Diablo vigilaba la zona mediante drones, los cuales volaban en los alrededores de la propiedad para detectar algún movimiento policial.







