Edgar Chinchilla.12 junio
Los jueces regañaron a Hidalgo por hacerse amigo de la informante. Fotos Edgar Chinchilla.
Los jueces regañaron a Hidalgo por hacerse amigo de la informante. Fotos Edgar Chinchilla.

Alejandro Hidalgo Rodríguez, exjefe de la sección de drogas del OIJ de Ciudad Quesada, fue condenado a cinco años de prisión la tarde de este martes ya que alertaba a una informante cada vez que iban a realizar allanamientos y operativos; sin embargo, no pondrá un pie en la cárcel.

Hidalgo, de 50 años y con más de 23 de trabajar en el Poder Judicial, fue sentenciado por cuatro delitos de divulgación de secretos y uno de favorecimiento personal (un año por cada delito).

Sin embargo, el juez Rodrigo Monge, encargado de leer la sentencia, indicó que a Hidalgo se le otorgaría el beneficio condicional de la pena pues contaba con “todos los requisitos necesarios”, por lo que su condena se redujo a tres años, evitando así la cárcel.

Gracias a este beneficio, el exjefe judicial podrá gozar de las mieles de la libertad, pero estará bajo la lupa de las autoridades durante esos tres años, ya que si comete un solo delito iría a la cárcel.

El caso por el que fue condenado empezó a ser investigado en el 2015, luego de que la Policía Judicial recibiera una denuncia en contra de Hidalgo, tras sospechas de que este usaba su puesto para darle información confidencial a una informante suya de apellido Rivera.

De acuerdo con lo expuesto por la Fiscalía durante el debate, el condenado se comunicó en al menos cuatro ocasiones vía telefónica con la informante para alertarla sobre la realización de operativos y allanamientos, esta a su vez compartía esa información con una organización narco a la que estaría vinculada.

Hidalgo trabajó por más de 23 años en el OIJ. Fotos Edgar Chinchilla.
Hidalgo trabajó por más de 23 años en el OIJ. Fotos Edgar Chinchilla.
Llamadas claves

El juez Monge explicó, durante la lectura de la sentencia, que estas llamadas fueron claves para la condena de Hidalgo, pues varios investigadores realizaron escuchas telefónicas que les permitieron comprobar que sí había un contacto constante entre ambos.

“Usted rompió la línea que existe entre un investigador judicial y una persona normal, al convertirse usted en amigo de esa persona ya no la considera como lo que es, una informante, sino como un amigo y empezó a darle información, como lo hizo usted en cuatro ocasiones”, detalló el juez.

Al escuchar toda la sentencia, Hidalgo únicamente movió su cabeza de arriba a abajo para decirles a los jueces que había entendido todo lo que le habían explicado. Luego se reunió con sus familiares que habían abarrotado la sala de juicio.

Cabe señalar que durante todo el proceso Hidalgo estuvo suspendido sin goce de salario y hasta lo privaron de la orden patronal.

Ahora es la Fiscalía la que tiene la papa en la mano, pues tendrá que decidir si se queda satisfecha con el resultado del juicio o si presenta una apelación para que a Hidalgo se le castigue con una condena mayor y vaya a la cárcel.