Sucesos

Falsos agentes del OIJ, armas y bitcoins: los aterradores detalles de los secuestros de Jorge Angulo y otro empresario

Exigencias millonarias en bitcoins, bolsos y transacciones: cómo los captores recibieron y dispersaron el pago

EscucharEscuchar

Seguimientos durante días, vehículos con placas falsas, hombres vestidos como agentes del OIJ, armas largas, golpes, capuchas y exigencias millonarias en bitcoins. Así describe la Fiscalía los secuestros de los empresarios Jorge Angulo y Jaime Gurdián, ocurridos en 2023.

Juicio por secuestro de Jorge Angulo
Juicio por secuestro de Jorge Angulo y Jaime Gurdián (silvia/silvia coto)

Durante la lectura de la acusación, el fiscal de Crimen Organizado, Jonathan Mauricio Chacón Segura, detalló ante el Tribunal Penal Especializado en Delincuencia Organizada cómo habría operado la organización.

La acusación sostiene que los sospechosos realizaban labores de inteligencia, vigilaban los movimientos de ambas víctimas y conocían su situación económica. Incluso habrían utilizado teléfonos que cambiaban constantemente para evitar ser detectados.

Según Chacón, días antes del secuestro, los sospechosos siguieron los movimientos de Jorge Angulo, dueño de la cadena de gimnasios “George Angulo”.

El 5 de enero de 2023, cuando llegó a un gimnasio en San Pedro de Montes de Oca, comenzó el ataque.

Un vehículo con placas falsas se estacionó junto al Toyota Fortuner de Angulo. Varios hombres vestidos de negro y con chalecos similares a los del OIJ bajaron y lo sometieron.

Angulo habría forcejeado en el momento en que llegó otro vehículo con más hombres

“Los hombres lo golpearon en la cabeza y el rostro con las armas, le colocaron una capucha y lo amenazaron con armas largas”, dijo el fiscal.

Mientras Angulo era sacado del lugar, otros integrantes del grupo, vestidos de manera similar, permanecían afuera del gimnasio.

Después lo trasladaron por distintos puntos hasta llegar a sitios de cautiverio. En uno permaneció alrededor de dos horas, vigilado por varios hombres. Luego fue llevado a otro lugar donde, según la víctima, había ratas.

Mientras estaba retenido, sus captores contactaron a la familia y exigieron inicialmente ¢300 millones. Posteriormente, la exigencia bajó a 10 bitcoins, equivalentes a unos ¢100 millones en ese momento.

Juicio por secuestro de Jorge Angulo
Los imputados en el caso son 13 personas, en la foto la defensa. (silvia/silvia coto)

La acusación sostiene que el pago se hizo por temor a que lo mataran. El dinero habría sido recibido en dos partes y posteriormente distribuido mediante distintas transacciones.

Finalmente, después de recibir el pago, los secuestradores llevaron a Angulo durante aproximadamente una hora y media por caminos en mal estado y lo dejaron abandonado en un charral.

“Le dijeron que debía permanecer allí durante 15 minutos. Poco después fue auxiliado por vecinos”.

Luego, la única imputada en el caso, una mujer de apellido Vargas, creó una billetera en el wallet y, aparentemente, fue enviando transacciones de dinero a los 13 imputados.

Meses después, la organización habría vuelto a actuar contra Jaime Gurdián, presidente de Agromec.

La Fiscalía asegura que los sospechosos utilizaron GPS y radios para seguir sus movimientos y realizaron vigilancia previa.

El 27 de junio de 2023, Gurdián habría sido interceptado mediante dos vehículos. Uno se habría colocado al frente y otro habría impedido que escapara.

De uno de los carros bajaron varios hombres armados. Lo sacaron del vehículo, lo sometieron y le colocaron una capucha.

La víctima fue trasladada a un sitio de cautiverio. Según la acusación, tuvo que subir varias gradas hasta llegar a una habitación, donde fue golpeado con una escopeta y amenazado con el arma en el cuello.

Los secuestradores grabaron vídeos y le dieron instrucciones sobre qué debía decir para enviárselos a su familia.

“A la víctima le dijeron que si acudía al OIJ podían atacar a sus hijos, llegar a disparar a su lugar de trabajo o incluso matar al oficial de seguridad”, dijo.

Los delincuentes llegaron a exigir 20 bitcoins, pero la familia finalmente pagó 8 bitcoins, equivalentes a unos ¢133 millones en ese momento.

Tras recibir el dinero, los captores obligaron a Gurdián a desnudarse y arrodillarse. Después le permitieron vestirse y lo hicieron bajar alrededor de 70 escalones con el rostro cubierto.

“Lo subieron nuevamente a un vehículo y, cerca de la Ruta 32, pensó que lo iban a matar y a tirar ahí, por lo que vomitó, pero luego le dijeron que fingiera que iba a orinar. Allí lo abandonaron”.

Gurdián logró pedir ayuda en un restaurante. Posteriormente, fue trasladado en un Uber hasta su empresa, donde recibió asistencia y escolta hasta su vivienda.

La Fiscalía atribuye diferentes funciones a los imputados. Según la acusación, algunos realizaban inteligencia y seguimiento; otros ejecutaban los secuestros, conducían los vehículos y custodiaban a las víctimas.

De esta forma los sospechosos secuestraron al dueño del gimnasio. (Captura de video)

También habría integrantes encargados de crear billeteras virtuales, recibir los bitcoins, convertirlos y distribuir el dinero, y habrían adquirido bienes para intentar “legitimar” los recursos obtenidos mediante los secuestros.

Durante la jornada, varios niños, hijos de algunos de los acusados, estuvieron entre el público. Ante la presencia de los menores, los abogados defensores solicitaron al tribunal que permitiera a los detenidos compartir unos minutos con sus hijos, algunos de los cuales llevaban 18 meses sin ver a sus padres porque los detenidos estaban en el Centro de Alta Contención.

El tribunal accedió a la petición y antes de reanudar el debate, los privados de libertad pudieron encontrarse brevemente con sus hijos.

Silvia Coto

Silvia Coto

Periodista de sucesos y judiciales. Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo. Labora en Grupo Nación desde el 2010.