Rocío Sandí.3 agosto

Dafne González, quien fue novia de Jonathan Zúñiga Arguedas, uno de los tres oficiales de Fronteras fallecidos hace dos meses en Pocosol de San Carlos, asegura que la falta de un cierre en el caso aumenta el dolor de la familia.

Ella espera que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) le aclare pronto qué fue lo que pasó la noche del sábado 25 de mayo, ya que lo único que sabe es que uno de los policías agarró una pistola, le disparó a sus dos compañeros y luego se disparó él.

Días antes de morir Jonathan le había pedido a Dafne que se casara con ella. Foto: Cortesía de Dafne González.
Días antes de morir Jonathan le había pedido a Dafne que se casara con ella. Foto: Cortesía de Dafne González.

“El estar sin saber cómo se dieron las cosas es muy desgastante porque uno tiene muchas dudas, necesitamos un cierre para empezar a sanar el dolor de la pérdida”, expresó González.

Los otros dos policías que murieron son Santiago Méndez Tenorio y Vianey Vásques Molina. Los tres iban en una patrulla hacia Crucitas cuando el carro volcó y posteriormente se dio el ataque.

La Teja consultó a la Fiscalía si ya tenían los detalles de cómo se dio el suceso, pero la institución detalló en un correo electrónico que la investigación sigue en desarrollo y que aún está pendiente una serie de informes a cargo del Departamento de Medicina Forense del OIJ.

“He estado recibiendo atención psicológica por parte del Ministerio de Seguridad y eso me ha ayudado mucho para ir saliendo adelante, a pesar del dolor. Yo tengo un hijo de tres años que, aunque no era hijo de Jonathan, lo quería muchísimo, le decía papá Josua y él aún no sabe lo que pasó.

El 25 de cada mes Dafne hace un altarcito en la casa y reza por el alma de su gran amor. Foto: Cortesía de Dafne González.
El 25 de cada mes Dafne hace un altarcito en la casa y reza por el alma de su gran amor. Foto: Cortesía de Dafne González.

“Mi chiquito todos los días hace una oración en la que le pide a Dios por papá Josua, él piensa que anda trabajando. La psicóloga me dijo que ya hay que irlo preparando para que entienda qué fue lo que pasó”, dijo González.

La muchacha dice que poco a poco quitó las fotos que tenía de Josua en la casa porque verlas le generaban mucho dolor, pero sí mantiene algunas cosas de él como un shemagh (una especie de bufanda con la que se envuelve la cabeza) y también el chonete que usaba para trabajar.

La joven cuenta que cuando se siente triste busca esos tesoros que aún conservan el olor de Jonathan y eso la hace sentir cerca de él.

Para Dafne, el 17 de julio anterior fue muy duro porque ese día cumplía años su novio.

“En esas fecha especiales el dolor es aún más fuerte porque llegan a la mente los recuerdos bonitos de celebraciones anteriores. Ese día fui a San Pablo de León Cortés para visitar el cementerio donde está enterrado Josua”, recordó.

Dafne González, novia de Jonathan Zúñiga: Los compañeros de Josua me escriben para darme ánimo y yo se los agradezco mucho
Las víctimas fueron Jonahtan Zúñiga Arguedas, de 25 años; Santiago Méndez Tenorio, de 34 y Viarney Vásquez Molina, de 30. Foto: Cortesía para La Teja.
Las víctimas fueron Jonahtan Zúñiga Arguedas, de 25 años; Santiago Méndez Tenorio, de 34 y Viarney Vásquez Molina, de 30. Foto: Cortesía para La Teja.
Psicólogos alertas

El terrible hecho encendió las alarmas del Ministerio de Seguridad ya que ahora están tratando de mejorar los controles para detectar cuando un oficial tiene problemas psicológicos o personales, que puedan llevarlos a cometer un ataque contra otros oficiales o contra él mismo.

El doctor Gabriel Carmona, director de Salud Ocupacional del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) dijo que los 10 psicólogos que trabajan en la institución luchan para mantenerse al día con las citas y evaluaciones y así no descuidar al personal.

“Desde el dos mil quince nosotros tenemos un control para medir la idoneidad física y psicológica de los oficiales a la hora del manejo de armas. Después del incidente nosotros contactamos a los familiares de los policías involucrados y les dimos seguimiento, también visitamos a los compañeros de ellos para darles atención.

“En el Ministerio hay quince mil plazas policiales, eso va a implicar siempre un riesgo a que un arma se detone, ya sea de manera intencional o involuntaria. Si hacemos un recuento, en el pasado cercano no hay un caso similar, por lo que podemos decir que es un caso aislado y estamos trabajando para que no se vuelva a dar algo así”, expresó.

Aún no se sabe qué fue lo que ocasionó la desgracia en la que murieron los tres uniformados. Foto: Édgar Chinchilla / Archivo.
Aún no se sabe qué fue lo que ocasionó la desgracia en la que murieron los tres uniformados. Foto: Édgar Chinchilla / Archivo.

El especialista dijo que si un oficial detecta que hay un compañero que esté pasando una situación difícil que podría generar un riesgo, debe hablarlo de inmediato con su jefatura para solicitar una evaluación.

“Nosotros agendamos citas en un plazo de setenta y dos horas, si no es algo urgente, pero siempre tenemos espacios disponibles para casos especiales porque sabemos que el no atender un solicitud puede generar un gran riesgo”, aseguró.

En el MSP está a la espera del informe de la Policía Judicial sobre lo que ocurrió, para saber si podrá entregar a las familias de los oficiales el beneficio económico que se da cuando un uniformado pierde la vida mientras trabaja.

El día del suceso unos vecinos de Pocosol aseguraron haber visto a los tres oficiales tomando licor en un bar de la zona, por lo que los expertos de Medicina Forense hicieron exámenes para determinar si había licor en la sangre de ellos; los resultados aún no han sido revelados.