Alejandra Portuguez Morales, Andrés Garita.5 julio, 2019

Faltaban solo tres meses para que Gerardo Gutiérrez Parajeles cumpliera 50 años y sus hermanas ya planeaban una fiesta sorpresa.

Pero no habrá celebración. Un accidente de tránsito le arrebató la vida a “Carbura”, como le decían a Gerardo de cariño.

Este miércoles, pasadas las 3 de la tarde, Gutiérrez estaba sentado en la acera a tres casas de la suya en Las Delicias de Miramar, en Montes de Oro de Puntarenas, hablando con su vecino José Manuel Torres Quesada, quien tenía un puesto de venta de pipianes y otras verduras.

“Carbura” nunca se percató de que un carro iba hacia él y de su amigo porque estaba dándole la espalda a la calle principal y ocurrió el atropello. Gutiérrez murió cuando iba llegando al hospital Monseñor Sanabria.

Gerardo Arnoldo Gutiérrez Parajeles, (centro) junto a sus hijos Alex Gerardo, de 17 años y Douglas, de 15. Foto: Cortesía Mireidy Morales
Gerardo Arnoldo Gutiérrez Parajeles, (centro) junto a sus hijos Alex Gerardo, de 17 años y Douglas, de 15. Foto: Cortesía Mireidy Morales

El carro lo llevaba una mujer a quien la Fiscalía identificó con los apellidos Vega Marín y se supo que trabaja despachando a emergencias las ambulancias del hospital de Puntarenas. Al parecer, se quedó dormida y por esa razón perdió el control.

Carlos Marín, tráfico de la localidad, dijo que la chofer también necesitó atención médica y la llevaron también al hospital porteño, donde le hicieron la alcoholemia y dio negativo. Todos los documentos del carro estaban al día.

Torres sufrió varios golpes, pero está fuera de peligro.

Doña Noemi Parajeles, mamá de Gerardo, dijo que ella estaba en la casa cuando escuchó un golpe muy fuerte y luego los gritos de una de sus hijas que fue testigo del atropello y decía “¡mataron a Gerardo!”.

“Ella dice que la mujer iba dormida, ahora tiene esa imagen en la cabeza y dice que no se la puede quitar. Se pone a llorar cuando recuerda ese momento”, añadió doña Noemi.

La mujer de apellidos Vega Marín perdió el control del volante, las causas están en investigación. Foto: Andrés Garita
La mujer de apellidos Vega Marín perdió el control del volante, las causas están en investigación. Foto: Andrés Garita

“Él era el segundo de siete hijos, esto es un golpe muy duro. Él no estaba enfermo como para prepararnos para su ausencia, él estuvo en la casa, se tomó un fresco de piña y luego salió al frente como siempre lo hacía”, agregó la mamá.

Mencionó la señora que tanto ella como una hija y Gerardo nacieron en octubre y ya pensaban en la celebración.

“Últimamente decía que en vez de la fiesta le dieran la plata, pero mis hijas le querían hacer una actividad familiar, pero después de esto no creo que celebremos”, agregó la mamá, quien se escuchaba muy fortalecida y dijo que solo Dios le daba las fuerzas para enfrentar este duro momento.

El automotor quedó con grandes daños, por lo que los golpes que sufrió el albañil fueron muy fuertes. Foto Andrés Garita.
El automotor quedó con grandes daños, por lo que los golpes que sufrió el albañil fueron muy fuertes. Foto Andrés Garita.
Siempre de buen humor

“Carbura” era albañil y dejó dos hijos: Alex Gerardo, de 17 años, y Douglas, de 15.

Mireidy Morales, exesposa y mamá de los muchachos, lo recordó como una persona que amaba a sus hijos y se dedicaba a ellos.

“Era una excelente persona, siempre andaba de buen humor y le gustaba vacilar o sacar chistes, de él nos quedan sus mejores recuerdos porque era muy bueno”, dijo Mireidy.

Mireidy y sus hijos se enteraron de la tragedia porque doña Noemi los llamó.

“Nuestro hijo mayor lo estaba esperando en la casa porque se pusieron de acuerdo para ir a hacer un mandado”, recordó.

El Ministerio Público le abrió un proceso a la conductora por el delito de homicidio culposo. Al parecer, ella no es de la comunidad porque ninguno de los parientes de Gerardo la conocía.

La mujer quedó libre pero sigue ligada al proceso.

Las autoridades dijeron que la mujer contaba con los documentos del carro tenía al día. Foto: Andrés Garita
Las autoridades dijeron que la mujer contaba con los documentos del carro tenía al día. Foto: Andrés Garita