Silvia Coto.11 septiembre, 2018
El cuerpo de la mujer permanecía este martes en el Hospital de Guápiles. Foto: Reiner Montero
El cuerpo de la mujer permanecía este martes en el Hospital de Guápiles. Foto: Reiner Montero

La familia de Jéssica Pérez Fernández, de 34 años, sufre por dos razones: porque ella fue asesinada a manos de una menor de edad y porque el hijo de Jéssica, de casi tres añitos, vio cuando eso ocurrió.

“Mi cuñada era una mujer dedicada a sus hijos, esto que pasó nos tomó por sorpresa. Estamos muy tristes y dolidos, todavía no podemos creerlo”, dijo Leidy Fernández.

El crimen ocurrió la tarde del lunes en La Manudita de Guácimo; sin embargo, fue hasta este martes cuando el director del OIJ, Wálter Espinoza, dio detalles.

“La víctima estaba en la pulpería cuando la sospechosa, quien tiene dieciséis años, viajaba en bici y al verla se bajó y empezaron a discutir. La menor se fue para su casa, de donde sacó un arma blanca (cuchillo) y se topó con la víctima otra vez, ahí le propinó varias heridas, las de más consideración fueron en el abdomen. La mujer murió en el centro médico (hospital de Guápiles)”, dijo Espinoza.

Jéssica iba con uno de sus dos hijos, quien no dejaba de llorar.

Jéssica María Pérez Fernández, de 34 años, vecina de Guácimo, casada y mamá de una parejita. Foto tomada de Facebook
Jéssica María Pérez Fernández, de 34 años, vecina de Guácimo, casada y mamá de una parejita. Foto tomada de Facebook

“He pensado mucho en mi sobrinito, en mi hermano también y, claro, en mi sobrina. Esto es muy duro, mi cuñada no estaba haciendo nada malo, solo regresaba de la pulpería hacaa su casa”, dijo Fernández.

Los familiares de Jéssica no se explican las razones del ataque. Al parecer, la menor de edad le tenía envidia y se supo que ya habían discutido antes.

Además trascendió, que Jéssica habría responsabilizado a la menor de edad por el robo de una computadora y que eso habría detonado que la sospechosa fuera a buscar el cuchillo; sin embargo, las autoridades no se refirieron a esas posibles causas.

“Mi cuñada es una mujer de las que siempre andan contentas, tenía una sonrisa que la caracterizaba, siempre estaba vacilando, la vi por última vez hace mes y medio”, dijo Fernández.

Jéssica murió con la ilusión de que ella y su esposo pudieran comprar un lotecito.

La familia todavía no ha programado el funeral ya que hasta este martes en la tarde el cuerpo seguía en el hospital, estaban a la espera de que una morguera lo recogiera y lo trasladara hasta la Morgue Judicial, en San Joaquín de Flores.

Algunos vecinos de Jéssica comentaron que la menor de edad, quien fue detenida, tenía discusiones constantes con otra gente en el barrio.

*Colaboró con esta información Reiner Montero