Sucesos

Familias de Tilarán se niegan a dejar las casas

700 viviendas están sin agua potable en Tronadora

Las 30 familias que fueron  afectadas por las lluvias de los últimos días en Tilarán,  se niegan a irse  a  los albergues habilitados por la Comisión Nacional de Emergencias.

Se trata de vecinos de las comunidades de Tronadora, Río Chiquito y Viejo Arenal de Tilarán. Desde el jueves en la madrugada han estado luchando con las secuelas de los aguaceros de los últimos días.

Pese al peligro de que el mal tiempo cause más daños, los vecinos prefieren seguir en las casas.

A estas personas se les dañaron las viviendas por las inundaciones, algunos de sus animales han  muerto y se deben apechugar que la mayoría de los caminos están destruidos.

Julio Madrigal, funcionario de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), visitó este viernes  las comunidades de Viejo Arenal y Río Chiquito, que son las que tienen casas afectadas.

El funcionario contó que las personas se niegan a salir con la excusa de que pronto se irán para donde algún familiar.

Las autoridades a cargo de la emergencia fueron claras al decir que darán un tiempo prudencial y si los afectados no salen de las casitas los sacarán a la fuerza para evitar una desgracia.

Dura tarea.

Tanto las autoridades como los vecinos no han parado de trabajar en la limpieza de calles y terrenos, ya que el agua dejó troncos y barro  por todo lado.

“Hemos estado limpiando desde ayer (jueves), esto está fatal. Yo no he podido ni entrar a mi finca por el montón de escombros que hay por todo lado”, relató Eduardo Artavia.

  Juan Pablo Barquero, alcalde de Tilarán, dijo que se siente preocupado,  porque todavía hay un derrumbe a unos dos kilómetros de la comunidad de Viejo Arenal que no han podido quitar.

“Hay tres puentes entre las comunidades de Tronadora y Río Chiquito que están con daños parciales y eso también requerirá mucho trabajo”, agregó el alcalde.

Sin agua.

Irónicamente, pese al montón de agua que ha caído en la zona, la comunidad de Tronadora tiene  un terrible faltante del líquido.

Los deslizamientos dañaron el acueducto local y desde el jueves en la madrugada 700 familias están sin agua potable.

La Municipalidad ha estado enviando camiones cisterna, pero  no alcanzan para todas las necesidades que hay.

“La intención es buena, pero el agua que mandan en los camiones no es suficiente, la demanda es mucho mayor”, dijo el lugareño Antonio Mejía.

El jueves varios poblados tenían problemas con el servicio eléctrico y el telefónico,  pero ya el ICE reparó los daños.

Los estudiantes de la escuela de Viejo Arenal retomarán el curso lectivo el lunes, si las condiciones del tiempo lo permiten.

Las autoridades le piden a la población estar muy alerta, ya que el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) pronostica lluvias intensas para las próximas horas.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.