Adrían Galeano Calvo.13 marzo
Pia es uno de los personajes más conocidos y queridos en Puriscal. Foto Archivo.
Pia es uno de los personajes más conocidos y queridos en Puriscal. Foto Archivo.

Don Maynor Alpízar Murillo, un vendedor ambulante conocido en Puriscal como Pía, está peleando la batalla más difícil de todas, salvar su vida.

Alpízar, de 47 años, esta internado en condición delicada en el hospital San Juan de Dios desde el viernes 1 de marzo, día en que fue atacado por unos desalmados que lo rociaron con un líquido inflamable y le prendieron fuego.

Doña Grettel Alpízar, hermana de Maynor, dijo que debido a las curaciones que le hacen a diario, Pía pierde mucha sangre, por lo que necesita transfusiones de sangre tipo O negativo.

Ante esta situación la familia está pidiendo la ayuda de donantes que puedan acercarse al banco de sangre del hospital San Juan de Dios.

Las personas que quieran ayudar con una donación de sangre tienen que tener entre 18 y 65 años, gozar de buena salud, pesar más de 50 kilos, no haberse sometido a ningún tipo de operación, tatuaje o piercing en el último año y presentar un documento de identidad. Las donaciones pueden realizarse de 7 a.m. a 3 p.m.
Atroz ataque

El atroz hecho ocurrió a eso de las 11 de la mañana en las inmediaciones del estadio de Puriscal, cuando Pía iba pasando con su característica carretita, en la que suele llevar frescos, empanadas y repostería. Al parecer, fue atacado por dos sujetos que se bajaron de un carro.

Este caso ha causado mucha consternación en los habitantes de Puriscal, pues Pía es considerado uno de los personajes más queridos del cantón, incluso, dicen que es casi tan conocido como la famosa feria del chicharrón.

"Es una situación muy dolorosa que nos ha conmocionado a muchos, ya que él es un personaje puriscaleño sumamente reconocido, una persona de muy buenos sentimientos, de noble corazón y un hombre íntegro que lucha todos los días por sacar adelante a su familia”, dijo Freddy Jiménez, vecino del cantón josefino.

Doña Grettel Alpízar contó que en su familia están muy dolidos e impactados, ya que no entienden cómo alguien pudo hacerle algo así de terrible a Pía, pues asegura que a su hermano nunca se le conoció un problema o enemigo.

“En esto hay mucha tela que cortar, pero en la familia no estamos enfocados en buscar un culpable, nosotros estamos enfocados en la salud de él y su recuperación. Fui a verlo al hospital y no nos dan mucha información, nos dicen que esta delicado por el tipo de quemaduras”, dijo la mujer.

Todo un personaje

Doña Grettel dijo que no hay ni un solo rincón de Puriscal en donde no conozcan a Pía, ya que al trabajar como vendedor ambulante su hermano recorrió casi todos los barrios, con el propósito de llevar sustento a su hogar.

El OIJ aún está buscando a los desalmados que atacaron a Alpízar. Foto Marvin Gamboa.
El OIJ aún está buscando a los desalmados que atacaron a Alpízar. Foto Marvin Gamboa.

“Él toda la vida, desde pequeñito, ha sido vendedor ambulante, actualmente vendía jugo de naranja, pipas y repostería. Ahora lo último que estaba vendiendo era lotería, es un verdadero pulseador, pues así fue como nos enseñaron a ser en nuestra casa”.

La mujer dijo que don Maynor salía todos los días de su casa a las 6:30 de la mañana para vender sus productos, pero su jornada no era de 8 horas, pues muchas veces eran las 5:30 de la tarde y el hombre seguía pulseándola con la venta de lotería y chances en el centro de Puriscal.

“Lo que yo le digo a mi hermano en estos momentos es que siga adelante, que no está solo y que lo estamos esperando”, dijo Grettel Alpízar.

Doña Grettel destacó que su hermano se convirtió en uno de los personajes más conocidos de Puriscal por ser una persona luchadora, honrada y muy entregada a los demás, por esa forma de ser tan especial es que se ha ganado el corazón de decenas de personas.

Encuentro especial

Alpízar contó que antes de que ocurriera el terrible ataque, ella tuvo un encuentro muy especial con Maynor, que se dio por una casualidad del destino cuando iba caminando hacia su trabajo en el Cen Cinai de Puriscal.

“Tenía como ocho días de que me lo había encontrado en el centro (de Puriscal), me dio un beso y me dijo que me quería mucho y que nunca nos íbamos a separar”, recordó.

En medio de esta situación tan difícil que está atravesando su familia, doña Grettel dijo que han encontrando un enorme apoyo en sus vecinos y amigos, quienes no han dudado en acercarse para ofrecerles ayuda.

“El noventa y cinco por ciento del pueblo de Pursical está con nosotros, uno vive muy agradecido por eso. Yo lo único que le pido a los que nos conocen y a los que no es que le pidan mucho a Dios por la pronta recuperación de Pía”, añadió.

Según su familia, don Maynor es padre de dos muchachos, uno de 17 años y otro de 22. De momento el OIJ mantiene una investigación por el caso, pero no ha dado a conocer ningún detalle.