Dos gringos quisieron pasarse vivos e intentaron sacar del país un kilo de ketamina escondiéndolo en dos recipientes de talco para bebé; sin embargo, toparon con cerca y los policías del aeropuerto Juan Santamaría se dieron cuenta de la trama y los pegaron.
Este hecho sucedió este fin de semana cuando los estadounidenses pretendían abordar un vuelo que tenía como destino final San Diego, California, con una escala en Houston.
Los hombres fueron identificados por las autoridades como de apellidos Santoyo, de 35 años, y Morales, de 38.
De acuerdo con el Ministerio de Seguridad Pública, la Policía de Control de Drogas (PCD) abordó a los extranjeros para hacer una revisión y se dieron cuenta que las botellas de talco estaban más pesadas de lo normal.
Al abrirlas y realizar las pruebas de campo comprobaron que lo menos que llevaban era talco, sino de la sustancia prohibida.
La ketamina es una droga sintética que puede causar alucinaciones y cuyos efectos pueden durar de dos a cuatro horas.
En febrero de este año la Policía de Control de Drogas (PCD) le puso fin al negociazo que habían montado 6 jóvenes narcos, quienes comerciaban ketamina que obtenían de frascos de anestesia para animales.
