“Una persona diabética sin comer bien y sin sus medicamentos no va a aguantar”.
Con esa frase, Franciny Araya, hermana de Carlos Josué Marchena Marchena, describe la preocupación y el dolor que vivió su familia durante los últimos meses del costarricense, quien murió mientras permanecía bajo custodia de ICE en Estados Unidos.
Carlos tenía 36 años, era padre de una adolescente de 13 años y llevaba cerca de cinco años viviendo en Estados Unidos. El pasado 14 de enero fue detenido por la Policía de Michigan y, según relató su hermana a La Teja, desde entonces permaneció bajo custodia migratoria durante casi 10 meses.
Al inicio, la familia sentía que Carlos estaba bien. Franciny cuenta que en el centro de Michigan recibía sus alimentos y medicamentos a tiempo y que se llevaba bien con las otras personas que estaban detenidas.
La familia incluso hizo un importante esfuerzo económico para tratar de resolver su situación migratoria. Gastaron cerca de $15.000 en abogados, pero, según contó la hermana, le negaron la fianza y tampoco le permitieron regresar voluntariamente a Costa Rica.
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Un altercado cambió la situación
Según el relato de Franciny, hace unas dos semanas Carlos tuvo un altercado con otro detenido y, después de ese episodio, fue enviado a un lugar de aislamiento que él describía como un “hueco”.
La hermana asegura que Carlos le contó que permaneció allí durante aproximadamente una semana y que durante ese tiempo tuvo problemas para recibir agua, alimentos y sus medicamentos.
“Que él me comentó que ahí lo tuvieron una semana y no le daban agua y la comida no se la daban a como tenía que ser, mucho menos las medicinas y, diay, obviamente una persona diabética sin comer bien y sin sus medicamentos no va a aguantar”, relató Franciny.
La familiar considera que el trato que recibió su hermano fue inhumano, aunque la familia todavía espera conocer oficialmente las circunstancias y la causa de su muerte.
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Carlos contaba con el permiso para trabajar
“Él tenía permisos de trabajo, licencias de conducir y su seguro”, contó la hermana.
En Estados Unidos, Carlos trabajó como chofer en mudanzas, repartidor de comida y en una empresa cuyo nombre la familia no recuerda.
La familia recibió la confirmación de su fallecimiento este viernes. De acuerdo con información difundida por familiares, se encontraba en el Winn Correctional Center, en Luisiana, después de haber pasado por otros centros de detención.



