Sucesos

Hija de joyero asesinado: “Lamento que la última vez que te vi fue dentro de ese ataúd”

Negocio no cerrará sus puertas, dos sobrinas del joyero fallecido se encargarán de mantener el legado

Argerie Natalia Serrano Bonilla, hija del joyero asesinado en Cartago, aún está en shock por la muerte de su papá.

Ella agradeció este sábado 13 de noviembre todo el cariño que ha mostrado la gente para su papá durante su último adiós.

Muchos familiares, amigos y comerciantes cartagineses llegaron a la parroquia de San Francisco de Agua Caliente, a las 10 a. m., para despedir a Franklin Serrano Bravo, de 62 años, quien fue asesinado el jueves pasado cuando tres sujetos llegaron a asaltar su joyería, Zafiro Azul, en Cartago.

La joven nos compartió un mensaje que le escribió a su padre, pues a ella todavía no le salen las palabras debido al dolor que tiene en su corazón por la pérdida de su papá.

“Papá... Yo sé que ya no tendrás la oportunidad de leer esto. Pero, me reconforta que cada persona, que pase por acá, pueda leer mis palabras. Lamento mucho lo que sucedió, no puedo imaginar por los momentos que pasaste antes de irte de esta existencia. Lamento mucho, que la última vez que te vi, fue dentro de ese ataúd.

“Me alegró mucho saber que tienes muchas personas que te aprecian. Incluso aunque ya no estés. Vieras que hermoso el gesto que hicieron en tu honor, frente al lugar donde perdiste la vida. Muchos seres queridos y allegados me contaron cosas maravillosas, que me hacen sentir muy orgullosa de ti. Voy a atesorar las risas, los chistes que aunque no eran graciosos, solo a nosotros nos provocaba reír hasta que doliera el abdomen. Siempre que escuche I was made for lovin you de KISS, recordaré cuando la cantábamos a full volumen.

“Voy a trabajar tanto como lo hiciste en vida, para que de donde sea que estés, te sientas orgullo de mí. Siempre voy a admirar esa entrega y pasión por lo que hacías. El verdadero sentido de luchar por las cosas, ganarse todo honradamente, que lástima, que ya no podrás ver la luna más, de ahora en adelante la veré por los dos”, escribió.

Franklin Serrano, joyero asesinado en Cartago. Foto Keyna Calderón.

El asesinato del pulseador dejó un gran dolor, sin embargo, su familia quiere conservar el legado de la joyería, por lo que según dijo Waldemar Olivares, cuñado del fallecido, aunque por unos días estará cerrada, y no hay más joyeros entre la familia, dos de sus hijas se encargarán de las labores administrativas, pues hay algunas deudas con proveedores.

“Mi esposa está muy dolida, él era su único hermano hombre. Ya pusimos la denuncia, esperamos justicia y vamos a seguir con el proceso”, dijo el cuñado.

Don Waldemar aseguró que el joyero estaba muy contento porque ya se aproxima la Navidad, llegaba el aguinaldo y los tamalitos, así que era una oportunidad para ganarse un dinerito.

Por su parte, doña Giselle Cascante recordó a su primo como un hombre especial, honrado, muy trabajador y amistoso.

“Estamos indignados, ojalá que estas personas paguen lo que hicieron que no los tiren a la calle, no era justo que muriera así, no se lo merecía, mejor se hubieran llevado lo que querían y ya, nada justifica quitarle la vida a mi primo”, dijo la mujer.

Otra de las primas de don Franklin aseguró que lo recordará como un hombre que siempre luchó por la meta que tenía, y esa era su joyería.

“Siempre trabajador, luchador, se esforzó mucho trabajando durante años en el mercado para tener su negocito, lo mataron y al final no se llevaron nada”, dijo la mujer, quien prefirió no dar su nombre.

Durante la misa, Ana, una de las hermanas del joyero, aseguró que lo ocurrido es algo terrible y los ha marcado, aunque prefieren perdonan a esas personas para tener paz.

Andrés Víquez, amigo de don Franklin lo recordará como un hombre dadivoso.

“Estábamos juntos en un club de carros, él siempre nos ayudaba mucho y hacíamos rifas para colaborar con las personas. Él siempre se apuntaba, teníamos diez años de conocernos, la mamá de mi hijo trabaja a la par de la joyería, ella me avisó lo que ocurrió, pero cuando llegué ya había fallecido.

El cuerpo fue sepultado en el camposanto La Esperanza, en San Francisco en Agua Caliente.

Dos de los sospechosos están descontando prisión preventiva y un tercero está libre, pero es investigado. Uno de los que está preso, de apellido Mcquillan Gutiérrez de 25 años, tenía apenas cuatro meses de haber salido de la cárcel, pues estuvo en prisión por robo agravado.

Silvia Coto

Silvia Coto

Periodista de sucesos y judiciales. Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo. Labora en Grupo Nación desde el 2010.

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