Alejandra Portuguez Morales.25 junio

Keylin Barboza Mejía se convirtió en una heroína al salvarle la vida a su hijita de año y medio y a su mamá, Ana Cristina Mejía Cisneros, de 45 años.

La joven, de 18 años, gritó fuerte y de manera desesperada para que alguien la ayudara, ya que frente a sus ojos estaban matando a la mujer que la trajo al mundo; el agresor era Marcelino Samudio Samudio, de 68 años, pareja sentimental de su mamá.

La muchacha asegura recordar ese momento como si hubiese ocurrido ayer; a pesar de que el ataque ocurrió el sábado 18 de mayo, a las 11 de la noche, en Tambor de Alajuela.

“Fue un día cualquiera, no estaban discutiendo (la mamá y la pareja), jamás me hubiese imaginado que iba a ocurrir un problema en la casa, recuerdo que mi mamá estaba escuchando música en la sala y Samudio le dijo que se fuera a dormir, pero ella le dijo: ‘no, voy a quedarme escuchando música’, entonces, él le pasó la mano en la cabeza a mi mamá y le dijo ‘bueno mi amor le voy apagar la luz para que duerma bien’”, recordó la muchacha.

“Me extrañó porque mi mamá dijo que aún no iba a dormir, pero no le di mayor importancia y me puse unos audífonos para escuchar música, por lo que no escuché gritos. Pero la casa en la que vivíamos era de dos plantas y yo sentía que retumbaba, entonces me quité los audífonos y escuché a mi mamá que le decía: ‘mi amor, pero hablemos’ y él le dijo: ‘no, si usted no va a ser mía, no será de nadie más’”, narró la muchacha.

En ese momento, Keylin se tiró de la cama, cuando salió vio que el tipo estaba armado, por lo que intentó agarrarle las manos al hombre, quien en ese momento tenía un puñal y un cúter.

Keylin Barboza Mejía, estuvo al pendiente de su mamá Ana Cristina Mejía Cisneros, 45 años debido a las 11 heridas que recibió. Fotos: Cortesía de Keylin Barboza
Keylin Barboza Mejía, estuvo al pendiente de su mamá Ana Cristina Mejía Cisneros, 45 años debido a las 11 heridas que recibió. Fotos: Cortesía de Keylin Barboza

“Me decía 'hija de... no se meta, y se me vino encima y me cortó en el pecho y en un brazo, él tenía a mi mamá tirada en el suelo, llena de sangre y vi que ella no se movía, tenía la boca abierta y los ojos cerrados”.

Keylin estaba desesperada y le gritó al tipo: ‘mataste a mi mamá’.

“En ese momento, él se me quitó de encima y se fue de nuevo a apuñalar a mi mamá, mientras le sacaba el cuchillo, le metía el cúter, no tenía nada que tirarle y comencé a gritar, cuando quise pedir ayuda a los vecinos, vi que había atravesado los sillones en la puerta”.

Un vecino que iba llegando escuchó los gritos de la muchacha e intentó ayudar hablándole al agresor para que se calmara.

El ataque ocurrió en Colinas del Valle, en Rincón de Cacao, Tambor, Alajuela. Foto: Francisco Barrantes/Archivo
El ataque ocurrió en Colinas del Valle, en Rincón de Cacao, Tambor, Alajuela. Foto: Francisco Barrantes/Archivo

“No sé cómo mi mamá se levantó, ella logró salir hacia la puerta principal, pero mi bebé estaba dormida en la cuna y Samudio (el atacante) estaba parado en el marco de la puerta del cuarto, él tenía el cúter en su cuello y yo solo le decía al vecino: ‘mi hija, mi hija’, pero el muchacho me decía que no podía entrar porque lo atacaba a él”.

“Me llené de coraje para salvar a mi hija. Samudio ya estaba subido en la cama y seguro pensaba atacar a la bebé o agarrarla de rehén”, señaló la joven.

Ella recordó que fue la última en salir de la casa y tiene en su mente cuando el hombre seguía con el cúter en el cuello.

“Él hizo tirada la puerta de la casa, cerró las cortinas y se quedó encerrado, no supe más de él”, manifestó la joven.

Hombre enloqueció porque lo iban a dejar

Ana Cristina estuvo internada 17 días, le dieron la salida el lunes 3 de junio. Ella recibió 11 puñaladas en el cuerpo.

La mujer cuenta que tenían tres meses viviendo juntos y asegura que nunca la había agredido.

“El problema fue porque le dije que termináramos la relación, en ese momento no me dijo nada, pero luego fue cuando lo vi con la intención de atacarme y por más que le dije que habláramos no me escuchaba”, dijo la víctima.

Keylin Barboza, su mamá Ana Cristina Mejía y la bebé de Keylin quieren que nunca más sus vidas estén en peligro. Fotos: Cortesía de Keylin Barboza
Keylin Barboza, su mamá Ana Cristina Mejía y la bebé de Keylin quieren que nunca más sus vidas estén en peligro. Fotos: Cortesía de Keylin Barboza
“Él me dijo vamos a terminar con esto de una vez por todas, aquí nos morimos los dos”, expresó Ana Cristina Mejía, sobreviviente.

Ana afirma que no quería seguir con él porque era ella la única que estaba trabajando para sacar las obligaciones de la casa.

“Nuestro acuerdo era trabajar juntos, pero él se estaba esquineando, solo se quedaba en la casa, le dije que así no se podía, porque teníamos que pagar casa, comprar comida y le dije que mejor cada uno por su lado”, expresó.

Marcelino, también se hirió con el cúter en el cuello, a él lo llevaron al hospital San Rafael de Alajuela y de inmediato la Fiscalía le abrió un proceso por tentativa de homicidio, pero debido a las lesiones murió el anterior 29 de mayo.

Ana se gana la vida como ayudante de cocina, sigue en recuperación porque incluso una de las puñaladas fue en un pulmón.

De acuerdo con el Observatorio de Violencia de Género del Poder Judicial, al 6 de mayo de este 2019 se han registrado 7 femicidios en todo el país. Durante el 2018 ocurrieron 24 femicidios.